miércoles, 31 de agosto de 2022

Ing. BASILE LAPPAS. Section Argentine de la Societé des Ingenieurs Civile de France

Ing. BASILE LAPPAS. Section Argentine de la Societé des Ingenieurs Civiles de France.

Foto personal tomada el 26 de agosto de 2022
Esta placa exige de nosotros volver a los cursos de francés y ponerlo en práctica. En ella podemos leer: "R.I.P. La Sectión Argentine de la Societé des Ingenierus Civiles de France a son fondateur Ing. BASILE LAPPAS a l'ocassión du vingtcinquierme aniversaire de sa creation. 1947-21 novembre-1972"
RECURSO.
in memoriam Basile LAPPAS (1921-c) 1897-1970 Extrait de la revue Arts et Manufactures n°220, juillet 1971, p16
Notre Camarade Basile LAPPAS est décédé à Buenos-Aires le 2 octobre 1970. II fut l'un des fondateurs et le premier Secrétaire du Groupe des Centraux d'Argentine dont il devint Président en 1962, mais fut obligé pour raison de santé d'abandonner ses fonctions en novembre 1966.
Né à Janina (Grèce) le 15 Mars 1897, il fait toutes ses études à l'Ecole Zosimea et est reçu au concours d'admission de l'Ecole dont il sort avec la promotion 1921-c. II est alors affecté à la Mission militaire Grecque à la Conférence, puis arrive en 1923 en Argentine, où se déroulera désormais toute sa carrière.
Après deux années passées comme Ingénieur au Service de la Voie de la Compagnie Française des Chemins de Fer de la Province de Buenos-Aires, il s'associe avec son frère pour créer la Société LAPPAS Frères à Buenos-Aires, Maison de Commission et d'exportation ayant également un comptoir à Paris. Par la suite, il participe à la création de diverses sociétés industrielles, minières, commerciales, financières et d'assurances, parmi lesquelles nous citerons en particulier les suivantes dont LAPPAS, au moment de sa mort, était le Président : La Lappas S.A. (Société financière), La Plata Lappas (Orfèvrerie), la R.C.S.A. (Industrie Textile).
II déploya, d'autre part, une grande activité en vue du développement de la culture française en Argentine ; c'est ainsi qu'il fut l'un des fondateurs, et pendant 20 ans le Secrétaire de l'Association en Argentine des Anciens Elèves des Grandes Ecoles d'Ingénieurs de France et de Belgique, et le fondateur en 1947 de la section A des Ingénieurs Civils de France dont il fut le Président jusqu'en 1967.
II était également membre d'honneur du Centre Argentin d'Ingénieurs et de diverses Sociétés scientifiques d'Argentine. En reconnaissance de sa contribution à la diffusion et au Rayonnement de la Science et de la Technique Française en Argentine, il fut nommé Chevalier de la Légion d'Honneur le 24 novembre 1948 au titre du Ministère Français des Affaires Etrangères II reçut également diverses décorations du Gouvernement Grec. Excellent Camarade, il se tint comme il l'écrivait d'Argentine au Président de l'Association, à la disposition da camarades pour les aider dans les affaires pouvant les intéresser en Amérique Latine.


EDUARDO BRADLEY. Travesía de los Ándes en globo

EDUARDO BRADLEY. Travesía de los Ándes en globo.

Fotos personales tomadas el 26 de agosto de 2022
Siempre es una satisfacción recuperar memorias de vidas y hazañas. Muchas veces al fotografiar una placa conmemorativa no tengo mucha idea donde la investigación me puede llevar. Esas placas son el inicio de una aventura del conocimiento y un profundizar la memoria argentina. En una de las placas podemos leer: "Travesía de los Andes en globo. Piloto: EDUARDO BRADLEY. Acomp. Cap. ÁNGEL M. ZULOAGA. Homenaje del Aero Club Argentino. En su recordación: 1016-24-6-1960".
RECURSO.
Eduardo Bradley y Ángel María Zuloaga en José C. Paz El 24 de junio de 1916, Eduardo Bradley y Ángel María Zuloaga, con el aerostato “Jorge Newbery”, cruzaron por primera vez la Cordillera de los Andes1 . Cumplida la hazaña abordaron el tren en Mendoza hacia Buenos Aires, siendo saludado su paso en cada estación. La población de José C. Paz también los agasajo en el andén ferroviario.
Los aeronautas Eduardo Bradley y Ángel María Zuloaga, que habían realizado en 1915 excelentes vuelos en aeróstatos, decidieron intentar el cruce de los Andes en globo desde Santiago de Chile a Mendoza. Lo proyectaron de Oeste a Este porque los vientos predominantes en alturas superiores a 7.000 metros, que necesitaban para trasponer las más altas cumbres de los Andes, soplaban generalmente del cuadrante del Oeste, es decir, desde Chile hacia la Argentina.
Se trasladaron a la nación trasandina en tren, llevando dos globos: el “Eduardo Newbery”, de 2.200 m3 de capacidad, nombre dado en homenaje al aeronauta desaparecido el 17 de octubre de 1908 con el globo “Pampero”, y el “Teniente Origone”, de 1.200 m3, bautizado así en memoria del primer aviador argentino que perdiera la vida en la carrera aérea a Mar del Plata, del 19 de enero de 1913.
Los aeronautas Zuloaga y Bradley hicieron varias ascensiones en Chile, una más exitosa que otra, pero no encontraban el viento propicio que los llevase hacia el Este, hacia la Argentina, en la altura que requería el cruce de la cordillera. Y esto se debía a la deficiente calidad del gas empleado hasta ese momento, que no tenía el suficiente poder ascensional. Así pasaron varios días.
El 24 de junio de 1916, a las 8,30 horas, el globo, esta vez inflado con buen gas, mitad hidrógeno y mitad gas de alumbrado empezó a tomar rápidamente altura. El aeróstato “Eduardo Newbery” fue alcanzando 8.000 metros, a medida que era desplazado decididamente hacia el Este. La difícil prueba fue realizada en forma brillante, no sin que los intrépidos aeronautas tuviesen que arrojar al vació todo el lastre, víveres y armas, y quedarse solamente con sus ropas, las máscaras de oxígeno y el barógrafo sellado fiscalizador de la prueba suspendido arriba de sus cabezas, en el aro del globo. Después de 3 horas y 30 minutos de vuelo y haber sufrido en la barquilla de mimbre abierta, que se conserva en el Museo Nacional de Aeronáutica, temperaturas de 33º bajo cero, aterrizaron en el valle del río Uspallata, provincia de Mendoza, al borde de un precipicio
La hazaña de Zuloaga y Bradley fue festejada como una proeza de jerarquía mundial, el cruce en globo por entre el Aconcagua y el Tupungato y a alturas superiores a estos picos. Los argentinos y los chilenos los honraron con la alegría y nobleza que la epopeya merecía






MANUEL GÁLVEZ La literatura nacionalista

MANUEL DOMINGO JOSÉ CIRIACO GÁLVEZ BELUGERA. La literatura nacionalista.

Fotos personales tomadas el 26 de agpstp de 2022
Es muy posible conformar una antología literaria con los nombres de los escritores cuya memoria custodia la Recoleta. Manuel Galvez, para mi sorpresa no tiene ninguna placa de homenaje a pesar de su rica y compleja producción literaria que abarca a lo largo de su vida diversas disciplinas, desde la poesia, el teatro, la novela y la investigación histórica. La placa conmemorativa que vemos sobre la puerta de este monumento funarario esta destinada a ROQUE A. NICLISON GÁLVEZ que era parte de su familia.
RECURSO.
Manuel Gálvez
(Paraná, 1882 - Buenos Aires, 1962) Narrador argentino representante de la novela realista tradicional. De distinguida ascendencia española, estudió con los jesuitas de Santa Fe y se graduó en Leyes en Buenos Aires, pero no se dedicó al ejercicio de la profesión de abogado. Cultivó el periodismo desde que se inició en la vida literaria con la publicación de un trabajo sobre Ibsen en Nuestra Época de Santa Fe, fundó la revista Ideas y colaboró en La Nación y otros periódicos y revistas, y fue inspector de Enseñanza, lo que le permitió un intenso y amplio contacto con la vida y el ambiente del país.
Pasó el Atlántico en tres ocasiones (1906, 1910 y 1926). Evolucionó con paso firme de un liberalismo ponderado a un catolicismo a lo Mauricio Barrès, es decir, de estirpe nacionalista, y tuvo un adversario decidido en el poeta Leopoldo Lugones. Se casó con Delfina Bunge en 1910.
Manuel Gálvez fue un escritor realista de tendencias naturalistas e inquietudes ideológicas, que tuvo presente como novelista a Pérez Galdós y como ensayista a Ángel Ganivet para mirar por dentro a su patria argentina, en sus costumbres y en su evolución histórica; y es necesario señalar que a medida que se iba intensificando en su producción la pretensión psicológica y la preocupación religiosa, iba perdiendo la obra calidad artística.
Es perceptible la distancia entre La maestra normal por una parte y La sombra del conventoEl cántico espiritualMiércoles SantoLa tragedia de un hombre fuerteLa noche toca a su fin y Cautiverio por otra. En el plano de sus mejores novelas, junto a la ya citada (La maestra normal), se encuentran Nacha Regules (1919), premio municipal, pintura del bajo ambiente bonaerense, y su complemento Historia de arrabal (1923), en donde nos muestra el novelista singularidades de técnica y estilo.
Comenzó Gálvez como poeta con El enigma interior (1907) y siguió en el mismo plan lírico en Sendero de humildad (1909), con influencias postrománticas y simbolistas que no desdibujan su honda inquietud hispanista, cristiana y argentina. Al ensayista y crítico lo encontramos en los libros El solar de la raza (1913), La vida múltiple (1916), Amigos y maestros de mi juventud (1944) y El novelista y las novelas (1959). Publicó también biografías de Miranda, Sarmiento, Hipólito Yrigoyen, García Moreno y otros personajes; escribió para el teatro: El hombre de los ojos azules (1928), Calibán (1943); es autor de libros de tema histórico, cual Escenas de la Guerra del Paraguay (tres vols., 1928-1929) y La muerte en las calles, novela histórica sobre las invasiones inglesas de Buenos Aires (1949).
Obtuvo el premio Mitre con Los caminos de la muerte (1928) y el Premio Nacional de Literatura con El general Quiroga (1932). Manuel Gálvez fue un maestro del realismo argentino, que pronto fue superado, es verdad, pero con un valor de época indiscutible. Su obra a partir de los años cincuenta incluye Tiempo de odio y angustia (1951); Han tocado a degüello (1840-1842) (1951); Bajo la garra anglo-francesa (1953); Y así cayó Don Juan Manuel (1954); Las dos vidas del pobre Napoleón (1954); El uno y la multitud (1955); Tránsito Guzmán (1956); Poemas para la recién llegada (1957); Perdido en su noche (1958); Recuerdos de la vida literaria (1961); Me mataron entre todos (1962) y La locura de ser santo (1967), entre otras muchas publicaciones.
Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Manuel Gálvez». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica
en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible
en https://www.biografiasyvidas.com/biog.../g/galvez_manuel.htm [fecha de acceso: 31 de agosto de 2022].





martes, 30 de agosto de 2022

DOLIENTES, nunca dolorosas

DOLIENTES, nunca dolorosas.

Fotos personales tomadas el 8 de abril y el 24 de octubre 2019 y el 8 de abril de 2022
Una simple cuestión de ir construyendo un vocabulario más preciso y evitar confusiones. Son numerosas las obras de arte en las que aparecen figuras femeninas para expresar dolor y tristeza que sugiero llamar DOLIENTES en lugar de DOLOROSAS para evitar confundir con la advocación religiosa de la VIRGEN MARÍA que lleva justamente ese título. Recuerden que también encontramos frecuentemente figuras masculinas que como DOLIENTES también expresan una serena tristeza y dolor.
RECURSO.
Simbología funeraria: Dolientes
Entre la iconografía funeraria, las dolientes son una de las imágenes de mayor éxito en el cementerio contemporáneo, después, por supuesto, de las representaciones religiosas, en concreto de las cruces y de los ángeles. Tal es el éxito de estas imágenes que en todas ellas existen ciertos elementos en común, sea cual sea su lugar geográfico de representación, pero al mismo tiempo que existen estas semejanzas, cada imagen es diferente a la otra, su actitud es común, su gesto es común, pero el tratamiento del material y la disposición es lo que diferencia a cada una de ellas.
Las imágenes de dolientes constituyen la materialización de los nuevos sentimientos del hombre ante la muerte nacidos durante el siglo XIX, aunque en realidad no se trata más que de la recuperación de ciertas actitudes ya representadas en el arte de la Antigüedad. Nos referimos a la representación de famosas heroínas épicas y trágicas, y también algunas diosas: Penélope, Fedra (las esposas enamoradas), Electra, Casandra (las hijas y hermanas afectuosas), Andrómaca, Hécuba, Níobe (las madres humanas amorosas), Deméter, Tetis, Eos (las madres divinas amorosas). En ellas se inspiran los artistas para a partir de ese momento representar a los familiares, amigos e incluso héroes con estas actitudes de abatimiento en las estelas funerarias y en los sarcófagos. A estos personajes se suma la plañidera, muy habitual en las pompas fúnebres durante la Edad Media y Moderna.
La aparición de la mujer en el arte funerario no es más que la extensión de un modelo iconográfico que tuvo un fuerte protagonismo en la pintura y la escultura de final del siglo XIX, si a este hecho sumamos las posibilidades alegóricas y simbólicas de su representación en el marco funerario, el éxito estaba asegurado. Por eso, el modernismo funerario se la apropió y la hizo suya, convirtiéndola en el alma de la sepultura.
Las figuras presentan varias formas de mostrar su dolor, desde las que están sumidas en el silencio con el cuerpo prostrado ante el sepulcro o simplemente apoyados en él, otros secan sus lágrimas de forma serena, mientras que los hay que se desgarran de dolor. Unos, se llevan las manos a la cara y los ojos cerrados, otros claman al cielo. Una gestualidad en piedra que sirve para expresar el dolor para toda la eternidad.





PABLO ANTONIO PIZZURNO. Una fuente en la que bebimos los sedientos del saber

PABLO ANTONIO PIZZURNO. Su vida fue una fuente en la que bebimos los sedientos del saber.

Fotos personales tomadas el 28 de abril de 2022
En mis registros de placas conmemorativas y monumentos funerarios me llama positivamente la atención la gran cantidad de docentes cuya memoria honrra la Recoleta. Muy pocas veces he escuchado o leído la afirmación que este es un espacio más que significativo del registro de los avances y aportes que hombres y mujeres han hecho al sistema educativo argentino. Me preocupa ese olvido y esa omisión.
RECURSO.
Pablo Antonio Pizzurno (Buenos Aires11 de julio de 1865 – 20 de marzo de 1940)1​ fue un educador argentino, que sentó los fundamentos del sistema nacional de educación primaria.
Carrera
Pizzurno se recibió de maestro en 1882, y comenzó a ejercer el magisterio en la prestigiosa Escuela Normal de Profesores (Escuela Mariano Acosta) (brevet N°40); dos años más tarde fue nombrado director en una escuela porteña, e integrado al año siguiente al Colegio Nacional de Buenos Aires.
El profesor Valentín Mestroni cuenta en su libro "Los maestros que yo he tenido", la anécdota de cómo Pizzurno se hizo docente. Según Mestroni, antes de la elección de su carrera, Pissurno no tuvo vocación docente:"Mientras se encontraba [Pizurno] en la vieja Escuela Nacional de la calle Balcarce, vio un día que algunos compañeros del aula pasaban al piso superior del edificio y gozaban de algunas prerrogativas. Preguntada la causa le contestaron que esos iban a ser maestros, e iluminado por ese aparente ascenso, dijo: "entonces yo quiero ser maestro también" y así fue maestro (¡y qué maestro!)"
Se desempeñó en varias instituciones a la vez, creando una cátedra de pedagogía en la escuela de Subprefectos y Ayudantes, dictando conferencias y escribiendo sobre educación en varias publicaciones.
En 1887 lo nombraron director de la Escuela Superior de Buenos aires, y en 1889 enviado por el Consejo Nacional de Educación a la Exposición Internacional de París. Aprovechó el viaje para familiarizarse con las técnicas educativas empleadas en Europa, que detalló luego en varios informes y aplicó a la creación en 1890 del Instituto Nacional de Enseñanza Primaria y Secundaria.
En 1893 fundó la revista pedagógica La Nueva Escuela, que haría vehículo de sus planes de reforma; el Consejo Nacional de Educación admitió algunas, introduciendo por ejemplo la educación física como parte de la currícula ese mismo año. En 1897 se lo eligió para integrar la comisión de renovación de los programas de estudio de las escuelas porteñas, y en 1898 designado inspector de los colegios bajo administración nacional. En 1900 ocuparía el cargo de inspector general.
En 1902 presentó el informe Pizzurno a Ministerio de Instrucción Pública, detallando históricamente todos los planes y métodos de estudio aplicados en el país hasta esa fecha, y proponiendo una reforma global. Trabajaría con el ministerio los 30 años siguientes, a la vez que continuaba su labor de inspector y se abocaba a la escritura y la docencia.
Entre 1909 y 1911 dirigió la Escuela Normal de Profesores N°2 (luego llamada "Mariano Acosta"). Fue también quien implementó en las escuelas los rituales escolares y efemérides. Lo puso en práctica por primera vez en el patio de una escuela para conmemorar la jornada del 25 de mayo
Honores
Es común que se crea que la sede del Ministerio de Educación argentino lleva el nombre de Palacio Pizzurno en su honor, y así suele citarse en diversos sitios, especialmente en las notas periodísticas y en el habla coloquial. Sin embargo, dicho edificio se llama Palacio Sarmiento. La callecita que está en su frente se llama Pasaje Pizzurno; en rigor un homenaje a los tres hermanos Pizzurno: Pablo, Juan Tomás (7 de marzo de 1869 – 9 de agosto de 1945) y Carlos Higinio (11 de enero de 1871 – 5 de septiembre de 1948), todos ellos educadores. El paseo público con el nombre de “Paseo de los Maestros” fue diseñado por el paisajista Carlos Thays, dato que explica la selecta variedad de árboles que se encuentran en el paseo, que se ve embellecido por las flores que cambian de color según las estaciones del año.