jueves, 30 de junio de 2022

NORAH LANGE. Una grande de la literatura argentina

NORAH LANGE. Una grande de la literatura argentina.

Fotos personales tomadas el 3 de junio de 2022
El encontrarnos con la voz de una autora tan de vanguardia es siempre una tarea muy agradable y es una recompensa en este recorrer los senderos de la Recoleta. También es un placer escuchar las voces que sus poemas nos traen y que enriquecen el diálogo con este espacio. Esta placa conmemorativa se encuentra en el monumento funerario cuyo titular es JUAN GIRONDO 
RECURSO.
NORAH LANGE
La escritora argentina Norah Lange murió el 5 de agosto de 1972Dejó cuatro novelas, cuatro poemarios, dos memorias y varios discursos en los que continúan resonando su voz y legado. Novelista y poeta, estuvo vinculada a la vanguardia literaria porteña. No solo formó parte de distintos grupos culturales e intelectuales -como Martín Fierro primero y Proa después-, sino también se hizo un lugar entre las figuras literarias de la época.
Había nacido en Buenos Aires, el 23 de octubre de 1905. Comenzó a escribir desde muy joven. Su primer libro de poemas, La calle de la tarde (1925), lo publicó a los veinte años. Le siguieron Los días y las noches (1926); El rumbo de la rosa (1930), y Versos a una plazaEl prólogo del primero, con el que inició su carrera literaria, estuvo a cargo de Jorge Luis Borges. Hay quienes dicen que, en ese momento, hubo un amorío con el autor de El Aleph y, más tarde, con Leopoldo Marechal, quien se inspiró en ella para crear a Solveig Amundsen, uno de los personajes de su novela Adán Buenosayres. Sin embargo, hace unos años, la sobrina de la escritora, Susana Lange, desmintió la relación sentimental de su tía con Borges.
Lo que sí se sabe es que, luego de diez años de convivencia, Norah Lange se casó con el escritor Oliverio Girondo. Todo un escándalo para la época, ya que no era bien visto compartir un hogar, sin haber hecho primero un autógrafo en el registro civil o vestirse de blanco ante una Iglesia.
Entre sus obras, además de la poética, están las novelas Voz de vida (1927), 45 días y 30 marineros (1933), Personas en la sala (1950) y Los dos retratos (1956). También escribió dos libros de memoriasCuadernos de Infancia (1937), por el que ganó el Primer Premio Municipal y Segundo Premio Nacional de Literatura, y su continuación, Antes que muera (1944). En 1958 fue reconocida con el Gran Premio de Honor y Medalla de Oro, otorgado por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).
Delfina Muschietti, crítica y docente de Letras en la Universidad de Buenos Aires (UBA), fue de las primeras en destacar la importancia de Lange. A propósito, comentó en una entrevista: "Lange ha quebrado el canon que sofocaba a la mujer escritora de comienzos de siglo. Ella ha roto con el canon de exclusión estética que estaba sellado desde que Borges escribió una reseña a la obra de Nydia Lamarque, donde dice que a las muchachas les está destinado el sentimiento y a los muchachos el verso pensativo. Digamos: Lange es la contracara de Storni; Alfonsina abre las puertas para la vanguardia en poesía, Lange hace lo mismo pero en la prosa".
A Norah Lange, tanto en vida como después, el prestigio nunca le faltó. Otros escritores y críticos, como César Aira, Elvio Gandolfo, Arturo Carrera, también aseguraban que la autora es una de las grandes de la literatura argentina.
El día de su fallecimiento, Norah Lange estaba escribiendo una novela que llevó por título El cuarto de vidrio: la única de sus obras que se publicó póstumamente. A continuación, y para homenajear y celebrar su obra, compartimos cinco poemas de la autora que se convirtió en una de las más prestigiosas de su generación.
1. El sol se había caído
con las alas rotas
sobre un Poniente.
Tus ojos se llenaron de crepúsculos pálidos.
Vino el vacío eterno de tu presencia
y todas mis horas se llenaron
de distancias.
Tus lágrimas se deslizan
por la pendiente de un recuerdo.
El rosario de tus besos
de tus huellas
aguarda tus pasos.
Vuelve.
Acaso en tu ventana
un verso mío se desangra.








OLIVERIO GIRONDO. La autonomía del lenguaje

OLIVERIO GIRONDO. La autonomía del lenguaje.

Fotos personales tomadas el 3 de junio de 2022
A medida que avanzo en mi conocimiento de la Recoleta voy tomando conciencia que me encuentro realmente frente a una biblioteca de escritores que merecen ocupar un lugar en nuestra memoria y sentirnos muy orgullosos que podamos promover su conocimiento. La placa conmemorativa se encuentra a un costado del monumento funerario cuyo titular es JUAN GIRONDO de una compleja y bella arquitectura.
RECURSO.
Oliverio Girondo
(Buenos Aires, 1881 - 1967) Poeta argentino que revolucionó la estética de su país, a través de una obra que incorporó las principales corrientes vanguardistas. Figura central de la renovación literaria de los años veinte y treinta, fue uno de los jóvenes miembros de la vanguardia poética argentina, junto a Jorge Luis Borges y Raúl González Tuñón. Si todos ellos asumían una idéntica postura en cuanto a la necesidad de romper con la tradición (que veían encarnada en la obra de Leopoldo Lugones), en el caso de Girondo esa necesidad cobraba una fuerza que lo llevó a distanciarse nítidamente de las convenciones impuestas por el uso y aceptadas por el público.
Oliverio Girondo nació y vivió su primera infancia en Buenos Aires, pero luego viajó periódicamente a Europa. Aunque se graduó como abogado, sus inquietudes artísticas y literarias lo desviaron de esa profesión. En 1911 fundó con un grupo de amigos el periódico Comoedia, de escasa duración. En Europa tomó contacto con los movimientos artísticos y literarios de vanguardia, como el cubismo de Picasso, el dadaísmo de Tristan Tzara o el futurismo de Marinetti, así como con la rompedora obra de Guillaume Apollinaire. Emprendió en 1926 una gira intercontinental llevando la representación de las revistas Martín Fierro, Proa, Valoraciones, Noticias Literarias e Inicial, para establecer relación entre los movimientos innovadores de habla hispánica. En 1943 se casó con la escritora Norah Lange.
Girondo defendió la autonomía plena del lenguaje (rechazando ataduras que lo ligaran a sus funciones convencionales) para tratar de transmitir la pura esencialidad de la invención poética. Ese gesto de permanente desafío a la inercia y a la inmovilidad es acaso el que mejor caracterizó la personalidad del autor y su vocación por sobrepasar los límites de lo manifestable.
En sus libros Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922), Calcomanías (1925) y Espantapájaros (1933) demostró su maestría en el manejo de la metáfora y confianza absoluta (siguiendo en esto los postulados del ultraísmo) en el poder de la imagen poética para alcanzar la esencia de las cosas. Especialmente dotado para la experimentación con el lenguaje, Girondo poseyó una destreza singular en el manejo de la ironía. En tales obras reafirmó su actitud de irreverencia moral y estética, su sentido del humor y su óptica desquiciadora del lugar común.
Sus poemas son emblemáticos de la nueva sensibilidad estética, que se caracterizaba por la búsqueda incesante de nuevos ángulos desde donde abordar la realidad, desde la más sublime a la más cotidiana. Así, las ciudades y los paisajes que con insistencia aparecen en sus textos son vistos a través de una lente que construye combinaciones inéditas entre los objetos, señalando lo que la mirada común no percibe y sólo la estratégica posición del ojo poético logra descubrir y nombrar.
Posteriormente publicó Plenilunio (1937), Persuasión de los días (1942) y Campo nuestro (1946). Su última obra, En la masmédula (1954), es acaso la más audaz de todas por el caos verbal y alucinatorio que propone. En 1961 fue atropellado por un automóvil que lo dejó inválido.
Cómo citar este artículo:
Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Oliverio Girondo». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/girondo.htm [fecha de acceso: 30 de junio de 2022].  





JORGE ALEJANDRO SANTAMARINA. El hijo de un inmigrante meritorio

JORGE ALEJANDRO SANTAMARINA . El hijo de un inmigrante meritorio.

Fotos personales tomadas el 3 de junio de 2022
Esta placa que se encuentra en el monumento funerario de RAMÓN SANTAMARINA nos muestra la evolución dentro de una familia de inmigrantes de origen muy humilde, que hicieron fortuna en la ciudad de Tandil que recuerda al patriarca familiar con mucho afecto. En esta placa conmemorativa podemos leer: "17 enero 1891- 8 agosto 1953. JORGE A. SANTAMARINA. A su noble espíritu leal. A su cordialidad generosa. A su inteligencia comprensiva que vive en el recuerdo emocionado de sus amigos".
RECURSO.
Jorge Alejandro Santamarina (Buenos Aires, 17 de enero de 1891 - Olivos, 8 de agosto de 1953) fue un abogado, comerciante y ministro de la Argentina. Era hijo del hacendado español Ramón Santamarina. Fue presidente del Banco de la Nación Argentina desde 1932 y diputado nacional en ese mismo período. Durante su mandato como diputado logró derogar una ley que perjudicaba al sector de consignatarios de haciendas y frutos del país. Fue ministro de Hacienda del presidente de facto Pedro Pablo Ramírez entre junio y octubre de 1943. Fue también miembro de la Junta Reguladora de Granos.




SIMBOLOS CRISTIANOS Y SIMBOLOS MASONES. La CLEPSIDRA ALADA

SIMBOLOS CRISTIANOS Y SIMBOLOS MASONES. La CLEPSIDRA ALADA

Fotos personales tomadas 8 de abril de 2019 y el 10 de octubre de 2020
La CLEPSIDRA es un símbolo del paso del tiempo asociado ya sea al reloj de agua o el reloj de arena. Está asociado a lo transitorio, a lo rápido que transcurre la existencia, a todo lo que es fugaz y por ello es una invitación a pensar en lo esencial e importante en la vida. Nos aconseja en el saber aprovecha la vida. En el contexto cristiano se lo puede considerar como un “MEMENTO MORI” es decir en aquel momento democrático en que todos nos haremos iguales y tendremos que abandonar la soberbia. Es un intento de vencer la vanidad. Es un símbolo compartido tanto por cristianos como por masones con muy poca diferencia en su comprensión. Es por ello que al aparecer en un monumento funerario no podemos afirmar inmediatamente una u otra filiación sino que necesitamos tener más elementos como para tener cierta certeza. Las alas añadidas a la clepsidra es un énfasis de la rapidez con la que transcurre la vida.
RECURSO
Del latín "clepsydra" y del griego "klepsydra" (hydra=agua; klepto=robo) alude al agua (aunque el término también abarca a los relojes de arena) y al concepto que, el segmento inferior, le "roba" al superior.
En el caso de la arena, que escurre hacia abajo, representa la atracción que ejerce la naturaleza o el mundo material; y también indica la oportunidad de invertir las relaciones entre el plano inferior y superior, volviendo al origen, repitiendo el tiempo y renaciendo.





MACEDONIO FERNÁNDEZ. "Amor rige muerte"

MACEDONIO FERNÁNDEZ. "Amor rige muerte"

Foto personal tomada el 3 de junio de 2022
Con estos aportes intento que la memoria también recupere la voz y que un poeta nos susurre nuevas ideas en este peregrinar por los caminos de la Recoleta. En este poema me emocionó pensar que allí donde hay o hubo amor, el miedo, el olvido y la tristeza desaparecen porque al amor vence a la muerte.
RECURSO.
Creía yo
No a todo alcanza Amor, pues que no puedo
romper el gajo con que Muerte toca.
Mas poco Muerte puede
si en corazón de Amor su miedo muere.
Mas poco Muerte puede, pues no puede
entrar su miedo en pecho donde Amor.
Que Muerte rige a Vida; Amor a Muerte.


MACEDONIO FERNÁNDEZ. Camina con nosotros allí dónde se hará sombra nuestra vida

MACEDONIO FERNANDEZ camina con nosotros allí "donde se hará sombra nuestra vida"

Foto personal tomada el 3 de junio de 2022
Nada mejor que invitar a un poeta para que nos acompañe en este caminar por los senderos de la Recoleta y comparta sus pensamientos para que nuestros propios pensamientos puedan encontrar otras miradas y otros ecos.
RECURSO.
Hay un morir
No me lleves a sombras de la muerte
Adonde se hará sombra mi vida,
Donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como éstos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
De mí un ausente
Y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.
Hay un morir si de unos ojos
Se voltea la mirada de amor
Y queda sólo el mirar del vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
Esto es Muerte. Olvido en ojos mirantes.