lunes, 29 de enero de 2024

ARRIGORRIA. La inmigración vasca y la iconografía religiosa

ARRIGORRIA. La inmigración vasca y la iconografía religiosa

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
El frresco que engalana este monumento funerario acompañado por la primera frase de una letanía es, posiblemente, uno de los sitios más interesantes del cementerio. Existen muy pocos datos tanto sobre la familia, sobre el pintor de esta PIEDAD y el arquitecto que realizo esta obra, pero ese misterio no nos impide disfrutar de su belleza.
LETANIA.
Al pie de esta imagen del Cristo yacente en los brazos de su madre, podemos leer la siguiente frese: SUPER CRUCEM ET DERELICTIONEM TUAM, LIBERANOS IESUS que está tomada de una letanía aparentemente escrito por un obispo de Saboya. Esta oración se divide en dos partes. La súplica: EN LA CRUZ Y EN TU PASIÓN [o también: TU ENTREGA], a lo que se responde: LIBERANOS JESUS. Es una oración atribuida a san Francisco de Sales. Las letanías con propias de la liturgia cristiana y que quieren decir una invocación o súplica que se compone de una serie de peticiones o súplicas acompañadas por una misma respuesta que le brinda un cierto ritmo de diálogo entre el celebrante y la comunidad. Este monumento funerario está firmado por el ARQUITECTO CARLOS H. BESANA de quien no hemos encontrado ninguna información confiable. De la familia titular de esta bóveda solo la podemos relacionar con la inmigración vasca. 









domingo, 28 de enero de 2024

JOSÉ ACHINELLI. La cruz sobre el monte Calvario

JOSÉ ACHINELLI. La cruz sobre el monte Calvario

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
Es muy posible que toda mi atención este concentrada en la misteriosa cruz que vemos sobre el frontón. Aparentemente esta realizada en cemento que intenta imitar los troncos de un árbol. A partir de esa interpretación, si es válida, podemos relacionar a esta cruz con el ÁRBOL DE LA VIDA o con aquel árbol que ciertas leyendas ubican plantado en el centro del Paraiso. Esta cruz está afirmada sobre un TRIANGULO o cualquier otro monte considerado como sagrado. Este trikángulo lo vemos con pliegues que quizás quieren sugerir el MONTE CALVARIO, tal como ocurre con otras cruces que vemos en este mismo cementerio. Es importante recordar que el sello atribuido al Rey Salomón está construido con dos triángulos invertidos y que por ello simbolizan la sabiduría sagrada y humana. El nombre de la divinidad que los judíos no podían pronunciar se enmarcaba en un triángulo. Aplicado a la doble naturaleza divina y humana de Cristo se la simbolizaba también con dos triángulos invertidos. A pesar del deterioro es claramente un arquitectura neoclásica. 



JOAQUÍN HORNOS. Sepulcro con arquitectura neoclásica.

JOAQUÍN HORNOS. Sepulcro con arquitectura neoclásica.

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
En medio de una gran simplicidad este estilo neoclásico muy despojado nos revela la mentalidad de una familia que quiere ser mirada con el prestigio que esa estilo arquitectónico que algunos grupos sociales le atribuían y con el que querían ser asimilados. La puerta con la herrería funeraria llama la atención aún en su simliciad. En la cartela podemos leer: "Pertenece a la familia de JOAQUIN HORNOS". No tengo datos sobre el titular de este monumento funerario. 



jueves, 25 de enero de 2024

NORBERTO A. SÁNCHEZ. Placa conmemorativa obra del escultor MARIO ARRIGUTTI

NORBERTO A. SÁNCHEZ. Placa conmemorativa obra del escultor MARIO ARRIGUTTI

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
Es significativa la cantidad de placas conmemorativas realizadas por importantes esculturoes que han trabajado en Argentina, tanto nativos como extranjeros. En esta placa muy ART DECÓ, vemos en el centro una ALEGORÍA DE LA JUSTICIA por su atributo de la espada. A ambos lados tripodes con LLAMAS VOTIVAS. En ella podemos leer: "NORBERTO A. SÁNCHEZ. Asesor Municipal. 18 de setiembre 1933-3 mayo 1938. El Personal de la Asesoria Legal de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Mayo 3 de 1939". La placa se encuentra firmada por su creador. Se encuentra en la parte superior del monumento funerario cuyo titular es BENITO SÁNCHEZ.
RECURSOS.
ESCULTURA
ARRIGUTTI, MARIO
Nacido en Toscana, Italia en 1901 y fallecido en Buenos Aires en 1992.Naturalizado argentino. Realizó en Buenos Aires el Monumento a Juan Bautista Alberdi ubicado en la Plaza Constitución de Buenos Aires. Residió en Argentina desde 1914. Se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano y en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Carcova. Fue Profesor de Modelado de la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano. Ocupó el cargo de Presidente de la Asociación Argentina de Artistas Escultores.
Concurrió al Salón Nacional desde 1928. Obtuvo numerosas distinciones, entre otras Premio Nacional en 1943 con su obra San Francisco. Primer Premio Municipal en 1944. Premio Nacional en 1945 con su obra Madonna. Primer Premio y Adquisición en el Salón Nacional en 1947 con su obra Primaveral. Primer Premio Nacional en 1949. Monumento al General Castilla que fuera Premio Especial en 1950. Obtuvo Gran Premio de Honor en el Salón Nacional en 1983. Primer Premio y Adquisición en el Salón Manuel Belgrano en 1984 con su talla La paloma.
En sus piezas nada es atormentado, puede mudar el concepto clásico sin acudir a estructuras violentas. Sus retratos se han situado mejor que sus bajorrelieves, son cabezas viriles, enérgicas, de firme y sólido modelado. Propendió a lo robusto, a lo enérgico y a lo fuerte pero no excluyó lo atemperado de la gracia.
José León Pagano en El Arte de los Argentinos, Ediciones l'Amateur, Buenos Aires 1944. Diccionario de Artistas Plásticos de Argentina de Adrián Merlino, Edición del Autor, Buenos Aires 1954.



      EL QUE LA VIRGEN DEL CARMEN SEA PORTADORA DE DOS NIÑOS JESUS ES SOLO UN      
  EFECTO DEL REFLEJO DE LA IMAGEN EN VIDRIO DE LA PUERTA. NO ES UN MILAGRO. 
                                              EL ESCULTOR MARIO ARRIGUTTI.


JOSE MATIAS ZAPIOLA. Aproximación al término sepulcro.

JOSE MATIAS ZAPIOLA. Aproximación al término sepulcro.

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023.
El tiempo muchas veces solo nos deja unas pocas palabras como para reconstruir un relato. Aquí solo nos queda: "SEPULCRO de la familia del General..." Según nos informa del Guía de Turismo del Cementerio de la Recoleta, SERGIO CAPURSO, este fue el primer lugar de sepultura de este miliar ante que sus restos fueran trasladados al Convento de Santo Domingo, donde descansan actualmente. Por la separación de la palabra sepulcro sospecha que allí, en otros tiempos y allá lejos, hubo una cruz. Sucesivas intentos de restauración han oculatado del nombre de este General y tampoco nos quedan los días, meses y años.
Nunca está de más volver sobre el vocabulario funerario que utilizamos al analizar los monumentos funerarios. La palabra SEPULCRO tiene origen en el latín: sepulcrum y que señala una obra levantada en el suelo o escavada en un monte para dar en ella sepultura a los restos de una o más personas. En la Biblia se describen algunos enterramientos que eran simple tumbas escavadas en la tierra pero relacionadas con algunos árboles u otro elemento que le daba al lugar un cierto sentido especial. Las lápidas que se colocaban, en el contexto de culturas antiguas, tenían como finalidad advertir a los caminantes de no pisar ese lugar por temor a ideas de pureza ritual ya que se consideraba el manipular un cadáver como un acto impuro. Cada año esas lápidas o sepulcros eran pintados de blanco para resaltar la advertencia y de allí la expresión del Evangelio de los “sepulcros blanqueados” a los que Jesús se refiere en el texto de Mateo 23, 27.
RECURSO.
José Matías Zapiola (Buenos Aires, 22 de marzo de 17801​—íd., 27 de junio de 1874) fue un marino, militar y político argentino que participó en la guerra de independencia. Fue comandante del Regimiento de Granaderos a Caballo en la batalla de Chacabuco.
Biografía
José Matías fue hijo de Manuel Joaquín de Zapiola, un oficial de marina español que acompañó la expedición de Pedro de Ceballos al Río de la Plata, y de María Encarnación de Lezica y Alquiza.
Fue enviado a España para instruirse en la marina española; egresó de la Escuela Naval en 1796 y le asignaron tareas navales. Hacia 1805 lo destinaron a la guarnición naval de Montevideo, y de allí pasó a Buenos Aires, donde luchó en 1807 en la defensa contra las invasiones inglesas.
En 1810 era jefe del Puerto de Buenos Aires; apoyó la Revolución de Mayo y fue dado de baja de la Armada Española. De regreso en Montevideo, fue arrestado y enviado de regreso a España. Al llegar a Cádiz se unió a la logia de esa ciudad y acompañó a José de San Martín y Carlos María de Alvear a Londres. De allí regresó a Buenos Aires en 1812 en la fragata "George Canning", junto con San Martín y Alvear.
Cuando llegaron, en 1812, Zapiola se presentó de inmediato, junto con ellos, ante el Primer Triunvirato. También colaboró para establecer la Logia Lautaro, de la cual fue el primer secretario. Ayudó a San Martín a formar el Regimiento de Granaderos a Caballo, y fue el jefe del primer batallón de esta unidad.
En 1814 pasó al sitio de Montevideo, a órdenes de Alvear, y participó en la última etapa de este, hasta la caída de la ciudad. Tras esto, quedó como segundo jefe de la guarnición en esa ciudad; al año siguiente hizo, con Manuel Dorrego, una campaña contra Artigas. No llegó a tiempo a salvar a Dorrego de la derrota de Guayabos, que significó la pérdida de la Banda Oriental para el Directorio.
Quedó al mando del Regimiento de Granaderos y lo llevó a Mendoza, con lo cual reforzó el Ejército de los Andes. Cruzó la cordillera con San Martín, y peleó en Chacabuco, Cancha Rayada y Maipú. En esta última batalla tuvo una actuación descollante, dirigiendo la mitad de la caballería patriota. Fue el comandante de la primera fase de la Segunda campaña al sur de Chile, después de Marcos Balcarce, y tomó la ciudad de Chillán por asalto. Fue ascendido a general.
En junio de 1819 regresó a Buenos Aires y se reincorporó a la marina. Después de la muerte de su anterior jefe, Ángel Hubac, fue el comandante de la escuadra fluvial de Buenos Aires, y participó de la guerra contra Santa Fe y Entre Ríos, en los años 1820 y 1821.
Pidió y obtuvo la baja de la marina en 1822, y se convirtió en estanciero gracias a la enfiteusis ideada por el ministro Bernardino Rivadavia. Organizó la flota que serviría en la guerra contra el Brasil, pero no llegó a embarcarse; le pasó el mando a Guillermo Brown.
Después de la revolución de Juan Lavalle en 1828, fue jefe del Departamento de Marina, pero en 1829, al final de su gobierno, se retiró de la vida pública para dedicarse a las actividades rurales; permaneció en esta situación hasta después de la caída de Rosas en Caseros en 1852. Ese año regresó al servicio activo como comandante de marina y fue ministro de Guerra y de Marina en el gabinete del gobernador Valentín Alsina de Buenos Aires. No intentó resistir el bloqueo impuesto por Justo José de Urquiza a la ciudad a principios de 1853, que finalmente terminó con una victoria, resultado de un soborno masivo.
En 1852 fue nombrado comandante general de Marina y capitán del Puerto. Permaneció en distintos cargos públicos hasta la derrota de Cepeda y la renuncia de Alsina, y se retiró definitivamente en 1859. Bartolomé Mitre lo entrevistó muchas veces para lograr datos de primera mano respecto de la historia de la campaña de Chile y de la vida de San Martín. En especial — gracias a haber alcanzado una edad avanzada — fue el único testigo que dejó datos precisos sobre la Logia Lautaro, sus miembros y sus intenciones.
Falleció el 27 de junio de 1874 en Buenos Aires y sus restos descansan en el Convento de Santo Domingo. Había casado en 1815 con María Belén Álvarez de Baragaña Núñez, con quien tuvo 9 hijos.




ALGUNA VEZ HA TENIDO NOMBRES. Antorchas verticales: símbolo esperanza y victoria.

ALGUNA VEZ HA TENIDO NOMBRES. Las antorchas verticales como símbolo de esperanza y victoria.

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
Por algunos rastros que se pueden observar en el marmool ubicado por encima de la puerta me hace pensar que allí alguna vez hubo un nombre y un apellido. En el FROTON vemos la escena de una de las tres caídas de Jesús en el camino a su pasión ya que vemos en el horizonte tanto las tres cruces como por detrás de Cristo, la presencia de soldados con los uniformes romanos. Tambien es una escena en la que las antorchas, según el relato evangélico, tiene protagonismo. La puerta de una sutil y delicada estructura impacta por las ANTORCHAS que en su centro conservan las INICIALES de quien supo ser el titular de este monumento funerario.
LA ANTORCHAS VERTICALES. Esperanza y victoria.
Es útil y necesario volver una y otra vez a considerar desde distintas perspectivas símbolos que encontramos con mucha frecuencia en la simbología del Cementerio de la Recoleta, en especial cuando nuestras actitudes contemporáneas se han alejado de esos elementos. Encontramos en la Recoleta un tema que es transversal que es el tema de la ILUMINACIÓNque se expresa de múltiples maneras y con diferentes elementos. Es una ILUMINACIÓN que comprende aspectos tanto espirituales, psicológicos y del conocimiento. LAS ANTORCHAS cumplen ese objetivo como símbolo y también tienen un sentido de libertad y progreso, tal como ocurre con la antorcha que la alegoría de la libertad lleva en sus manos. Si tomamos conciencia que la Recoleta conserva la memoria de las diversas olas de inmigrantes esas ANTORCHAS pueden adquirir esta dimensión. Aún en un cementerio pueden ser portadoras de esa esperanza en un futuro mejor. En la liturgia cristiana las velas y el fuego en general simboliza la presencia divina. LAS ANTORCHAS FUNERARIAS que flamean en forma vertical, desde su uso en la Roma clásica, simbolizan la vida y el poder transformador del fuego.
La ANTORCHA OLIMPICA también puede hacer un aporte a la comprensión que le podemos dar a las ANTORCHAS FUNERARIAS porque la vida se la relaciona con una larga carrera de obstáculos y al final hacemos un balance de los logros, victorias y derrotas. Podemos considerar su aspecto de anuncio y proclama de victoria. 



miércoles, 24 de enero de 2024

JOSÉ IGLESIAS. La Sociedad Residentes de Lousame. Galicia.

JOSÉ IGLESIAS. La Sociedad Residentes de Lousame. Galicia.

Fotos personales tomadas el 30 de diciembre de 2023
La presencia de los imigrantes gallegos es muy significativa en números en este cementerio. Esta afirmación nos permite fundamentar en placas y estadística que es un espacio que conserva la memoria de una inmigracikón que muchas veces tambien fue de refugiados, no solo económicos, sino tambikén políticos. En esta placa conmemorativa podemos leer: "A Don JOSE IGLESIA. La Sociedad Residentes de Lousame. +1944. 19 de diciembre. 1945". En esta placa vemos las hojas de HIEDRA para simbolizar deseos de eternidad y lazos para simbolizar lazos de amistad. Por información recogida esta asociación ya no existe pero la memoria de sus protagonisma encuentra un lugar en nuestra memoria. Me da cierta alegría compartir esta información en "gallego".
RECURSO
Sociedad residentes de Lousame y sus contornos
(1919. Non existe na actualidade)
Historia administrativa
Esta sociedade foi creada polos emigrantes naturais do concello de Lousame residentes na República Arxentina. Entre as súas finalidades destaca a construción dunha escola na súa vila e a axuda mutua entre os socios, ademais de organizar festas e comidas



SELECCION DE MONUMENTOS FUNERARIOS.

SELECCION DE MONUMENTOS FUNERARIOS.

Fotos personales.por orden: 1. Cornelio Saavedra. 2. Remedios E. de San Martín. 3. Nicolás Rodríguez Peña. 4. Adolfo Alsina. 5. Carlos Pellegrini. 6. Marcelo T. de Alvear. 7. Ambrocio P. Lezíca.
RECURSO.
Sepulcros Históricos Cementerio de la Recoleta
La Recoleta se había consolidado naturalmente como Panteón Nacional debido al carácter centralista del proyecto político triunfante, una idea nunca materializada de inicios del siglo XIX que había sido retomada por la Comisión de Monumentos en 1939, resurgiendo en 1970 bajo la forma de “Altar de la Patria”.
Sus muros centenarios cobijan los mausoleos históricos de presidentes y vicepresidentes, y atesoran un rico patrimonio escultórico de célebres artistas argentinos y europeos, especialmente franceses e italianos; esta última herencia evidencia la influencia del arte funerario de los cementerios de Pére-Lachaise (París) o de Staglieno (Génova).
La construcción de suntuosos panteones por parte de la élite y las clases dirigentes fue multiplicándose entre fines del siglo XIX e inicios del XX; buscando competir en altura mediante exquisitas cúpulas, opulentos templetes, sobrios peristilos y elaboradas esculturas, estas joyas que lucían los resplandecientes palacios, templos y edificios públicos de la enriquecida ciudad portuaria recalarían entre los recoletos muros y diagonales de la necrópolis porteña.
Los estilos del pasado desembarcarán por encargo de ricos estancieros y antiguas familias unitarias o federales, transformadas después de Caseros y Cepeda en una oligarquía monolíticamente constituida con maridajes entre apellidos patricios y de prósperos inmigrantes.
Los panteones erigidos entre 1810 y 1860 lucen la sencillez propia del Neoclasicismo y del Neorrenacimiento, visible en el Panteón de Ciudadanos Meritorios (1825-50), cuyos sepulcros que honran a Cornelio de Saavedra, Antonio Sáenz, Marcos Balcarce, Gregorio Perdriel o al Deán Funes, se resuelven con lápidas, sarcófagos, columnas votivas, obeliscos y pedestales coronados con vasos, urnas o plintos. Similares características muestran la lápida de Remedios de Escalada de San Martín (1824), encargada por el Libertador, y el sepulcro con columna truncada de Nicolás Rodríguez Peña (1831)La tumba del General Juan Terrada (1824) posee pedestal coronado con urnas funerarias, y el de Juan Ramón González Balcarce, un obelisco facetado con lápidas en sus caras; en cambio, el de Miguel de Azcuénaga (1833) presenta un cuerpo compacto de formas del tipo mastaba, puestas en boga por las excavaciones napoleónicas realizadas en Egipto, similar al del caudillo federal Manuel Dorrego. El de Bartolomé Mitre es obra de Eduardo Rubinocon figuras alegóricas de “La Libertad”, “El Deber” y “La Justicia”. Víctor de Pol realizó en 1889 el de Domingo Faustino Sarmiento, cuyo obelisco masónico está coronado por un cóndor con sus alas desplegadas. Adolfo Alsina, su vicepresidente, posee un magnífico mausoleo de 1915: una obra de Margarita Bonnet concluida por Ernesto Dungon, con su figura en mármol y altorrelieves de “La Navegación”, “La Agricultura”, y “La República”. El del presidente Nicolás Avellaneda, bellísima escultura realizada en 1908 por el francés Jules Félix Coutan, presenta una estela con un medallón con su retrato y la figura lánguida de “La Esperanza”. Julio A. Roca se encuentra sepultado en la bóveda familiar, dispuesta sobre un cruce de avenidas y antecedida por un pequeño atrio; posee abundante decoración de repertorio clásico. El mausoleo de Carlos Pellegrini lleva firma del francés Marius-Jean-Antonine Mercié, y fue erigido en 1913 por el Jockey Club en homenaje a su fundador. La bóveda proyectada por Alejandro Christophersen para la familia de Marcelo T. de Alvear, alberga también los restos de su abuelo, el general Carlos María de Alvear, y de su padre, Torcuato de Alvear, intendente que reformara el cementerio. El arte funerario producido en el último cuarto del XIX puede apreciarse en los mausoleos de Florencio Varela o Díaz Vélez, en donde persisten algunas formas y materiales precedentes, pero utilizando cúpulas y tonalidades del Carrara para distinguir fajas horizontales a la maniera italiana.
La antigua gruta-sepulcro del general Tomás Guido(c. 1866) es un exótico ejemplo de espíritu romántico y acabado rústico pintoresco. El tipo funerario más utilizado entre 1860 y 1880, como el sepulcro de Ambrosio Plácido Lezica (c. 1881), responde al recinto sepulcral compacto de Carrara gris y blanco, órdenes greco-romanos y figuras femeninas ataviadas con ropajes clásicos con la mirada baja como expresión clásica de duelo. El mausoleo del director supremo Juan Martín de Pueyrredon fue diseñado por su hijo, el ingeniero, arquitecto y pintor Prilidiano Pueyrredon. El sepulcro, del tipo pedestal con columna y repisas sostenidas por balaustres de Carrara, remata en una urna funeraria. Es una creación simple pero lograda, que sintetiza formas neoclásicas y neorrenacentistas.
El sepulcro del almirante Guillermo Brown fue levantado por su viuda Elizabeth Chitty en honor al padre de la Armada Argentina. Es un modelo de columna votiva con capitel corintio y corona con trofeo naval decorada con bajorrelieves que ilustran la saga de batallas navales y glorias obtenidas en las guerras de la Independencia, del Brasil y durante el bloqueo anglo-francés. La tumba de Mariquita Sánchez de Thompson y de Mendeville (1870) es del tipo escultórico torneado, con columnas laterales con cruces y antorchas invertidas. Los panteones de Luis Vernet –primer gobernador de las Islas Malvinas– y de Juan José Paso (1866), poseen tímpanos triangulares, mientras que el de Juan José Viamonte (1879), ojivas neogóticas. Un nutrido grupo escultórico gira en torno a la idea de columna votiva, como las de Marco Avellaneda, de Voegele-Biggi. Lucio Correa Morales fue autor del sepulcro de la maestra Emma Nicolay de Caprile (1884); Alberto Lagosde la figura de Wenceslao Paunero, y Rafael Hernández inmortalizó al proyectista de la ciudad de La Plata, Pedro Benoit y a su mujer, en el que se aprecian la escuadra y el compás masónicos. El prolífico Luis Perlotties autor del Panteón de Juan Lavalley de los Guerreros del Paraguay, custodiado por un soldado y un marino, que aloja los restos del pintor Cándido López. El del gobernador Martín Rodríguez (1924) es obra de Arturo Dresco; en ella aparece de escorzo, sentado sobre una banqueta, vistiendo capa y uniforme.
Entre la producción francesa sobresale el cenotafio de Lucio V. López (c. 1894), de Jean Alexandre Falguière. El mausoleo de Ramón Falcón pertenece al tipo erigido a militares glorificados por la Generación del 80 y su tiempo y fue esculpido con maestría por Léon-Ernest Drivier, discípulo de Rodin; está coronado por un grupo espectacular que representa la feroz lucha entre un joven apolíneo y una esfinge monstruosa, con pechos de mujer y cuerpo de león, y su garra extendida en un intento brutal de estrangulamiento. El mausoleo del médico y científico Francisco Muñiz (1897-98), quien murió atendiendo a los enfermos de fiebre amarilla en 1871, fue encargado al escultor Ettore Ximenes. Una bella figura alegórica sostiene la vara de Esculapio, escoltada por un obelisco con su busto que aloja frisos que ilustran los episodios centrales de su vida: las campañas militares de Lavalle, la paleontología, y la vacunación contra la viruela. El Monumento a los Caídos en la Revolución de 1890 guarda los restos mortales de Leandro N. Alem, de Hipólito Yrigoyen y de Arturo Illia. La obra arquitectónica fue encargada al arquitecto francés Ulrico Courtois en 1892, y consta de nichos laterales neodóricos y tres pedestales superpuestos que sirven de soporte a las esculturas conmemorativas.Los bronces pertenecen al escultor español Emilio Cantillón, integrante de la tertulia “La Colmena Artística”. En la década de 1920 se edificó una serie de mausoleos que se inscriben dentro del Art Déco, como el antiguo mausoleo de José María Paz (1928) –hoy inhumado en la Catedral de Córdoba– luego destinado a Eduardo Lonardi, una bella escultura inspirada en el tema clásico de la Piedad concebida por Luis Carlos Rovatti,con una alegoría patria que sostiene entre sus brazos a un soldado caído portando espada y antorcha.
Sergio López Martínez.