sábado, 5 de octubre de 2019

TOMÁS GUIDO y CARLOS GUIDO SPANO

TOMAS GUIDO 1788 - 1866
En esta construcción descansa quien fue un compañero inseparable del Gral. José de San Martín durante su campaña libertadora. Tomás Guido había expresado su voluntad de ser enterrado bajo las piedras de la cordillera de los Andes. Lamentablemente su voluntad no pudo ser cumplida exactamente. Uno de sus hijos, el poeta Carlos Guido Spano hizo traer los bloques de piedra de esa cordillera para construir con sus propias manos el sepulcro de su padre.

TOMÁS GUIDO. Mausoleo. 
Fotos personales tomadas el 2 de agosto de 2019
RECURSO.
La bóveda con forma de gruta, construida por el poeta Carlos Guido Spano, hijo de Tomás Guido, para albergar los restos de su padre. Situada en el cementerio de la Recoleta, fue declarada monumento histórico nacional
Tomás Guido falleció en su quinta de Buenos Aires el 14 de setiembre de 1866.
Hasta 1966 los restos de Tomás Guido descansaron en una bóveda con forma de gruta, construida por uno de sus hijos, el poeta Carlos Guido Spano. 
Situada en la sección 2.T. 1.1-10- del cementerio de la Recoleta, fue declarada monumento histórico nacional por decreto 3039 del 31 de enero de 1946.2 En ocasión del centenario de su muerte, sus restos fueron trasladados al mausoleo de la Catedral metropolitana de Buenos Aires, donde descansan junto a los del general José de San Martín.
Tomás Guido nació en Buenos Aires, la capital del Virreinato del Río de la Plata, el 1 de noviembre de 1788. Era hijo del comerciante español peninsular don Pedro Guido y Sanz y de doña Juana Aoiz y Martínez. Debió abandonar sus estudios en el Real Colegio San Carlos debido a problemas económicos. Durante la Invasiones inglesas de 1806 y 1807 participó en la defensa de Buenos Aires y tuvo luego participación en los sucesos que, en 1810 culminaron con la Revolución de Mayo y el surgimiento de la Primera Junta. Al año siguiente fue secretario del doctor Mariano Moreno durante el viaje a Inglaterra en el cual éste falleció. De regreso a Buenos Aires, en 1812 permaneció en ella brevemente como secretario del Ministerio de Guerra para luego trasladarse a Charcas (actual Sucre) como secretario del gobernador Francisco Ortiz de Ocampo. Posteriormente viajó a Tucumán donde se vinculó con José de San Martín y Manuel Belgrano, desempeñándose como Oficial Mayor de la Secretaría de Guerra colaborando con San Martín en el planeamiento de la estrategia a seguir en el Ejército del Norte y en la continuación de la Guerra de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Su Memoria
El 20 de mayo de 1816 Tomás Guido presentó al Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Antonio González Balcarce, su célebre Memoria, basada en las conversaciones sostenidas con San Martín en Saldán, Córdoba, durante la convalecencia del general. En ellas expuso con detalle los aspectos económicos, militares y políticos del plan continental que consistía en abrir un frente occidental cruzando la cordillera de los Andes con una fuerza de 4000 hombres para liberar de los realistas, en primer término, a Chile y posteriormente continuar por mar a las costas del Virreinato del Perú, centro del poder español en América del Sur. Esta estrategia variaba el primitivo plan de insistir con la Campaña del Alto Perú. Entre otras cosas sostenía que una victoria en Chile bastaría para alentar el espíritu de los pueblos y desalentaría al ejército realista que atacaba desde el norte comandado por Joaquín de la Pezuela.
Balcarce apoyó la idea con entusiasmo y la cursó al Director elegido por el Congreso de Tucumano, Juan Martín de Pueyrredón. Éste, escarmentado por las malas experiencias en el Alto Perú, aprobó la memoria el 24 de junio y dio las instrucciones pertinentes apoyando de inmediato la campaña libertadora a Chile disponiendo una entrevista con San Martín destinada a crear el Ejército de los Andes y ultimar los detalles de esta nueva expedición militar revolucionaria.
Campañas independentistas de Chile y Perú
Después de la victoria patriota en la batalla de Chacabuco, el 12 de febrero de 1817, el general San Martín incorporó a Guido con el grado de Teniente Coronel para que asumiera las funciones de Secretario de Guerra y Marina y el de representante ante el gobierno de Chile. Ocupó este cargo por tres años ejerciendo una exitosa tarea administrativa y diplomática, acompañando a San Martín como primer edecán en su gesta libertadora por Chile y colaborando en la empresa de liberar Perú. Negoció exitosamente con el enemigo en Miraflores y participó en los dos sitios y rendición del Callao, fortaleza de la que fue nombrado gobernador. Ascendido en 1821 a Coronel Mayor, fue consejero de Estado y Ministro de Guerra. Tras la Entrevista de Guayaquil que mantuvieron San Martín y Simón Bolívar acompañó a este último hasta el final de la guerra de independencia. En 1823 fue conjuez en Perú del Supremo Consejo Militar y al año siguiente jefe del Estado Mayor del Ejército del Centro y Ministro General de Gobierno del general Mariano Necochea alcanzando el grado de General de Brigada de los ejércitos del Perú.
Su regreso a la Argentina
Tomás Guido regresó a Buenos Aires en 1826, en plena Guerra del Brasil. El presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Bernardino Rivadavia, lo nombró Inspector de Armas y en 1827 Vicente López y Planes lo designó Ministro de Guerra, cargo al cual renunció para ocupar el de diputado electo a la Sala de Representantes de Buenos Aires.
Luego fue enviado por el gobernador Manuel Dorrego, como diplomático extraordinario y ministro plenipotenciario junto a Juan Ramón Balcarce ante la corte de Río de Janeiro, suscribiendo en ese carácter la Convención Preliminar de Paz entre el Imperio del Brasil y las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 27 de agosto de 1828. Por este tratado ambos estados acordaron la independencia del Uruguay respecto de ellos.
Guido fue luego ministro de Guerra y Relaciones Exteriores en tres oportunidades: con Juan Lavalle, Juan José Viamonte y Juan Manuel de Rosas. De 1840 a 1851 representó a la Argentina ante el gobierno del Brasil. Después de la batalla de Caseros y de la caída de Rosas, el general Justo José de Urquiza lo llamó para colaborar con su gobierno resultando ser, en 1855 senador nacional electo por Provincia de San Juan y en 1857 vicepresidente del Senado de la Confederación Argentina. Ya con el grado de Brigadier General acompañó en 1859 a Urquiza al Paraguay interviniendo exitosamente en las gestiones pacíficas entre ese país y Estados Unidos, enfrentados por haber este último enviado una escuadra naval con el objetivo de desembarcar en Asunción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario