martes, 8 de octubre de 2019

FAMILIA CAMBACÈRES.

FAMILIA CAMBACÉRES. 
Fotos personales tomadas el 1º de julio de 2019 
ANTONINO CAMBACÉRES. Fotos personales tomadas el 1º de Julio de 2019.
Esta es la parte de la bóveda de la familia que se encuentra a la sombra de la famosa puerta art nouveau dedicada a Rufina Cambacéres.
RECURSO
Antonino Cambaceres (muchas veces erróneamente llamado "Antonio") nació en Buenos Aires por junio de 1832.
Era hijo del ingeniero francés Antonio Cambacéres y hermano mayor del escritor Eugenio Cambacéres. Estudió en su ciudad natal con el jesuita Francisco Magesté; más tarde se dedicó a los negocios, llegando a reunir una apreciable fortuna.
Fue comerciante, empresario de transporte y estanciero. También se dedicó a la industria cárnica, instalando un saladero en la localidad de Ensenada (Buenos Aires).
Fue dos veces diputado provincial y una vez senador por Buenos Aires, presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, director del Ferrocarril del Oeste, que pertenecía a la Provincia de Buenos Aires, creador y presidente del Partido Autonomista Liberal (PAN), presidente de la primera Unión Industrial Argentina e integrante de la comisión argentina de la exposición industrial de París.
Era dueño de una gran estancia en la provincia de Buenos Aires, que se haría conocida mucho más tarde por haber empleado en ella – como simple peón – al último gran cacique ranquel, Epumer.
Antonino Cambaceres falleció en una quinta de la localidad de Glew, provincia de Buenos Aires, en 1888.
Un barrio de la ciudad de Ensenada, cercano al saladero de su propiedad, lleva su nombre, que fue tomado por el Club Defensores de Cambaceres como su identificación muy reconocida no solamente en esa zona sino en todo el país.
RECURSO
Antonino Cambacéres: el gran hermano
Antonino Cambacéres fue el primer Cambacéres nacido en Argentina. Fue hijo del francés Antoine Cambacérès y la porteña Rufina Alais. Se manejan varias fechas de nacimiento, pero según su acta bautismal, nació el 8 de junio de 1833.
En 1845, sus padres lo envían a París para hacer sus estudios en el Collège Chaptal. A su retorno cumple funciones como capitán de la Guardia Nacional para la provincia de Buenos Aires de 1855 a 1861 y participa en las campañas de Cepeda y Pavón. En 1862 se afilia al Partido Autonomista de Adolfo Alsina, uno de los dos principales partidos, junto al Nacionalista de Bartolomé Mitre. Del ’63 al ’67 es elegido diputado a la legislatura de Buenos Aires en dos oportunidades. Allí es nombrado vicepresidente primero de la cámara provincial. Antonino Ciriaco Cambacéres se casa el 2 de marzo de 1864 con Mariana Thwaites, hija del inglés Joshua Thwaites y la porteña Juana Rubio. Tienen cuatro hijos: Antonio Eugenio, Mariana Juana, Alfredo Manuel y Susana Eduarda. La familia residía en su mansión de la calle General Belgrano 206, pero alternaban con la estancia El Torito de Bragado y un campo que tenían en la actual zona de Glew.
En 1870 es miembro de la comisión encargada de la importante construcción de puentes en la campaña (el campo). Al año siguiente lo nombran integrante del directorio del Ferro-Carril del Oeste y entre 1874 y 1879 ejerció la presidencia. En 1872 vuelve a ser diputado y se convierte en presidente de la Cámara Sindical de la Bolsa de Comercio. A partir de 1874 preside el Partido Autonomista. En 1880 es senador al congreso nacional y ocupa el puesto de presidente provisorio durante la época de sesiones y de presidente para el caso de acefalía durante el receso. Por si fuera poco, asume la presidencia de la Comisión Administrativa de la obras del Riachuelo. Cuando muere Alsina en 1877, Antonino se vuelve uno de los principales hombres de confianza del coronel Roca. Entre sus amistades más cercanas se encuentran Carlos Pellegrini y Miguel Ángel Juárez Celman.
En la década del setenta, Antonino asume funciones directivas en los saladeros de su padre. Por aquel entonces, el francés se había retirado de los negocios y vivía junto a su esposa más tiempo en Europa que en América. En 1871, tras la epidemia de fiebre amarilla, se clausuran todas las plantas saladeriles de Buenos Aires. Antonino abre entonces un nuevo establecimiento de salado de carne en Ensenada. Llega la prosperidad a la zona y se crean dos barrios en donde viven los obreros: Berisso y Cambaceres.
El ferrocarril, bajo la conducción de Antonino Cambacéres, se había convertido en una herramienta de transporte adorada, que permitía trasladarse a localidades lejanas en condiciones ostensiblemente más convenientes que las del carruaje. Justamente sería el mismo Antonino quien presidiera la campaña de suscripción de bonos para adquirir tierras públicas. El 5 de octubre de 1878, fue designado presidente de la Comisión del Empréstito Nacional para Río Negro y el Riachuelo. Su secretario era Aquiles Rodríguez Orey, hermano de Erasto (gran amigo de Eugenio). Uno de los primeros préstamos que emitió la entidad fue en favor de Patricio Peralta Ramos, con la intención de promover el desarrollo del incipiente pueblo de Mar del Plata. La finalidad del ventajoso empréstito era acabar con los malones que azotaban los territorios al sur de la provincia a través del crecimiento poblacional, la construcción de un puerto internacional y diferentes obras que impulsarían a la naciente localidad costera. El destino de esos fondos no terminaría siendo el propuesto en primera instancia, sino que culminaría con un fabuloso acumulamiento de tierras por parte de los Peralta Ramos.
En diciembre del ’77, Antonino es candidato del Partido Autonomista para la gobernación de la provincia. Su rival es Aristóbulo del Valle, cuyo candidato a vicegobernador es Leandro Alem, amigo de su hermano Eugenio. Después de una jornada dominada por los enfrentamientos armados entre las dos facciones, triunfan los delvallistas, quienes luego caerán en la elección definitiva contra la fórmula del acuerdo: Carlos Tejedor-José María Moreno.
La aparición de los transportes de carne refrigerada había hecho temblar el negocio familiar de los saladeros, cuyo destino no era precisamente promisorio. Por otro lado, la abolición de la esclavitud en los países importadores de tasajo reduciría notablemente la demanda. El 17 de septiembre de 1879, Costa y Becker comprarían la Antonino C. Cambaceres Co., la empresa fundada por Antoine casi medio siglo atrás. Era un momento triste para la familia. El marcado declive de la industria de la salazón hacia fin de siglo era insoslayable. El 15 de septiembre de 1884, cinco años después de haber adquirido la planta de Cambaceres, el señor Becker se quitó la vida. Ese mismo día, se cancelaron definitivamente las labores dentro del establecimiento.
Fue en ésa época, tras la exitosa campaña al desierto del coronel Roca, que tal vez se produjo la única mancha del historial de Antonino Cambaceres. El cacique ranquel Epumer había caído prisionero y residía desde 1878 en la isla Martín García, hasta que un día, algunos años después de su encierro, fue ubicado en la estancia El Torito para ejercer funciones como peón. Su principal tarea consistía en cebar mates a los invitados.
En 1887, Antonino es elegido presidente del Banco de la Provincia, pero al poco tiempo es nombrado para presidir la comisión directiva de la sección argentina para la Exposición Universal de París a celebrarse en el ’89. Su hermano Eugenio será el principal delegado del ambicioso proyecto. Ese mismo año, Antonino funda la Unión Industrial Argentina (UIA), la principal organización nacional que agrupa a empresas, empresarios y cámaras patronales vinculadas a la actividad de la industria.
A fines de 1888, cuando ya tenía los pasajes para viajar a París con su familia, lo sorprende la muerte en su campo de Glew. La edición de La Nación del día siguiente incluiría una nota por demás elocuente:
“El señor Antonino Cambaceres, vicepresidente del senado nacional, fue anteayer súbitamente acometido por un recio ataque a la cabeza hallándose en su estancia de Glew. De regreso de una excursión en carruaje a eso de las 6 PM con el objeto de atender personalmente algunos trabajos del establecimiento, y sintiéndose fatigado, se aligeró de ropa y se sentó en el comedor cuyas puertas hallábanse abiertas. En seguida dio un pequeño paseo a pie por las inmediaciones de la casa, al volver del cual sintiéndose repentinamente tan mal que tuvo que ganar el lecho ayudado por la familia que envió inmediatamente en busca del médico.”
El deceso se produjo por la noche del 27 de noviembre de 1888. Primeramente fue velado dentro de un vagón de la gerencia del Ferrocarril del Sud, donde se improvisó la capilla ardiente. Luego exhibieron el cadáver en el congreso nacional. En el Cementerio del Norte, durante la ceremonia mortuoria, hablaron el presidente de la nación, Miguel Ángel Juárez Celman y el vice, Carlos Pellegrini, a quien lo había unido una gran amistad con el difunto.
En los días por venir, la municipalidad cambiaría el nombre de la calle Buen Orden (hoy Bernardo de Irigoyen) por la de Cambaceres, para honrar a Antonino, por sus grandes y distinguidos servicios al país, y mandaría a erigir un monumento en el Cementerio del Norte. La pequeña localidad de Glew pasaría a llamarse temporalmente como Pueblo de Cambaceres. En los confines del mundo, en la ribera del canal de Beagle, del lado sur de la isla de Tierra del Fuego, Thomas Bridges bautizaría en 1887 a la bahía en donde vivía como Bahía Cambaceres, para honrar al senador que aprobó la donación de los terrenos a la familia Bridges.
Antonino había sido un hombre muy apreciado, de una trayectoria impecable; se podían repasar los archivos de su existencia sin temor. Como diría El Mosquito: él no tenía enemigos; tenía adversarios. Todo lo que había dicho y hecho; el afecto que por él sentían sus íntimos y la estimación que le tenían hasta sus contrincantes lo definían como lo que fue: un gran padre, un devoto de su familia orgullosa, un amigo encomiable, un patriota comprometido y un notable hombre para los negocios.







Rodríguez Rocha Por las dudas aclaro que la bóveda no es de Antonino Cambaceres, sino de la familia Cambaceres. El busto de la parte alta de la cripta es de Antoine Cambacérès, padre de Antonino. La placa arriba de la puerta alude al francés, que en vida fue llamado en América como Antonio, Antonino o Antonine (que al oído suena Antonín), indistintamente. Por supuesto, todo eso genera inevitables confusiones, pero es así como se lo explico
2


No hay comentarios:

Publicar un comentario