jueves, 5 de noviembre de 2020

PEDRO N. ARATA. Veterinario

 PEDRO N. ARATA. Fotos tomadas el 18 de septiembre y el 12 de diciembre de 2018

RECURSOS
ARATA, PEDRO ( 1849 – 1922 ) Tomado de Susana Gesualdi
Se encuentra ubicado en la Sección: 2.- Científico.
La bóveda tiene forma de pirámide trunca y fue construida con adoquines unidos con cemento. En su parte superior tiene una figura egipcia que sostiene un libro y un retrato del Dr. Arata. En el medio, con los brazos extendidos, cubriendo ambos lados, una figura egipcia, con su vestimenta y la figura del escarabajo en el frente, símbolo de la inmortalidad. En su interior hay una imagen en esmalte de la Virgen de Luján.
Nació en Buenos Aires el 29 de octubre de 1849.
El Dr. Arata, fue Profesor Titular de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. En 1874 fue Químico consultante de la Municipalidad de Bs.As. y realizó un viaje de estudios a Europa. Fue uno de los protagonistas de los primeros años de la Ciencia Nacional, junto a Florentino Ameghino, Eduardo Holmberg, Angel Gallardo y Francisco P. Moreno. Principal impulsor de la Sociedad Científica Argentina. En 1904, fue designado Director del Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria que luego se transformó en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad de Bs. As. Es por eso , que la estación Arata del barrio de Agronomía lo homenajea, como un hombre de la ciencia, ya que fue él quien la gestionó, para que los estudiantes tuvieran otro medio de transporte que los acercara.
Reunió una colección de casi sesenta mil obras, de gran valor documental, gran parte de esta rica biblioteca, son patrimonio de la Facultad de Agronomía.
Hasta sus últimos días, preso de una gran enfermedad, se hacía llevar por algún discípulo hasta la biblioteca para leer alguno de sus volúmenes.
Falleció en Buenos Aires el 5 de noviembre de 1922. Pocos días después de su deceso, la Facultad de Agronomía y Veterinaria, por iniciativa de su Decano, Dr. Cárcano, resolvió erigirle un monumento que se halla emplazado en esa casa de estudios.
Una calle de la ciudad de Bs.As. lleva su nombre, en el barrio de Barracas.-
Una estación del Ferrocarril General Urquiza, del ramal Federico Lacroze – General Lemos, lleva su nombre.
En el frente de la bóveda donde descansan sus restos se lee “Arata”.





RUFINA CAMBACERES y algunos datos sobre RICHARD AIGNER

 RUFINA CAMBACERES Y RICHARD AIGNER.

Fotos personales tomadas el 1 de julio de 2019

Comparto con ustedes los fragmentos que voy reuniendo sobre la personalidad del creador de una de las obras ART NOUVEAU emblemática que ofrece el Cementerio de la Recoleta. Gracias a quién fue mi alumno en la Faculta de Bellas Artes de la Universidad Nacional de la Plata, el ahora Doctor PABLO DE LA RIESTRA, a mi solicitud me ha hecho llegar los primeros resultados de su investigación. Comparto foto tomada de un catálogo actual de venta de pequeñas obras de arte obra de Richard Aigner como para ampliar nuestro conocimiento de este enigmático creador.
RECURSO.
RICHARD AIGNER: nació el 18 de junio de 1867 en Munich y murió en 1925 en la misma ciudad. Fue alumno de Syrius Eberle y expuso en el Palacio de Cristal (¿París?, ¿Munich? sin especificación) y en la Exposición de Arte de Viena (Kunstausstellung Wien, sin más datos). Eberle, su maestro, figura el el inventario de Monumentos que tengo de Munich, pero Aigner no - lo cual es señal que no tuvo ningún encargo público de mayor importancia.
Su maestro Eberle tampoco era la mayor estrella en el mundo artístico de Munich de entonces




miércoles, 4 de noviembre de 2020

CARLOS FRANCISCO MELO. Autor del libro de poemas "PIEDRAS ROTAS"

 CARLOS FRANCISCO MELO. Escritor, abogado, filósofo .

Fotos personales tomadas el 24 de octubre de 2019.

Cuida tu hora. Porque hay en cada vida una hora única, es la de la gracia, o de la caída, de la justicia o de la iniquidad, la del amor, de la inspiración, de la torpeza, la de la muerte. Descuidado: cuida tu hora.” tomado de su libro "PIEDRAS ROTAS" tal como se puede leer en la pared del fondo de su tumba.
RECURSO.
MELO, CARLOS FRANCISCO (1872-1931) Tomado de Susana Gesualdi
Bóveda ubicada en la Sección: 17- Escritor- Abogado- Filosofo.
Nació el 4 de noviembre de 1872. Hermano del abogado Leopoldo Melo. En 1916 fue diputado nacional por la Unión Cívica Radical. Fundador y director del Diario “La Argentina”. Autor de “Espumas”, “Piedras Rotas” y “Las aguas de Mara” Luego de la muerte de Paul Groussac, el Dr. Carlos F. Melo fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina el 6 de diciembre de 1930. El 30 de junio de 1931 inauguró la Sala de lectura para niños, bajo el pensamiento de que había que rescatar el niño callejero ofertándole otras perspectivas mejores que las que podía encontrar en cualquier calle de la ciudad. Lamentablemente no llegó a completar un año en la dirección ya que falleció el 2 de octubre de 1931, en Buenos Aires, a los 59 años de edad. Una de las placas que vemos en el sepulcro, es del escultor Ibarra Garcia, Ángel E. Una calle de esta ciudad lleva su nombre. En el frente del sepulcro figura la siguiente inscripción: “Carlos F. Melo”






RUFINA CAMBACERES Y RICHARD AIGNER

RUFINA CAMBACERES y RICHARD AIGNER

Foto personal tomada el 18 de septiembre de 2018 y el 1 de julio de 2019

Para mi sorpresa descubro que detrás de las leyendas urbanas que lamentablemente se han construido alrededor de esta bóveda, la más promocionada de este espacio, vengo a descubrir un gran vacío. El creador de esta joya del Art Nouveau fue el arquitecto RICHARD AIGNER (1867-1925), alemán. Eso es todo lo que he podido encontrar tanto en las redes sociales en castellano, o en inglés o francés. Tampoco he encontrado mayor información en la bibliografía relacionada con el tema donde todos repiten estos mismos y tan sobrios datos.








martes, 3 de noviembre de 2020

HORACIO FERNÁNDEZ CUTIELLOS. Teniente Coronel

 HORACIO FERNÁNDEZ CUTIELLOS.

Foto personal tomada el 10 de octubre de 2020.
Placa conmemorativa con el siguiente texto: "La Promoción 103 C.M.N. al Teniente Coronel HORACIO FERNÁNDEZ CUTIELLOS del Ejercito Argentino. En conmemoración del 40 aniversario de su egreso. ¡VOY A MORIR DEFENDIENDO EL CUARTEL! En memoria de nuestro querido Horacio caído heroicamente en cumplimiento de su palabra y el sagrado deber militar el 23 de enero de 1989..."
RECURSO.
HOMENAJE A MI COMPAÑERO Y AMIGO, EL TENIENTE CORONEL HORACIO FERNÁNDEZ CUTIELLOS.
Escribe Coronel “VGM” ( R ) Horacio Losito.
Nos conocimos en 1er año del Colegio Militar de la Nación allá por 1969. Horacio ya era un “veterano” cadete porque venía del Curso Preparatorio del mismo instituto y yo del Liceo Militar Gral San Martín. Compartimos la habitación ese y dos años más. A poco de conocerlo se transformó para mí en un referente, un arquetipo del soldado por sus poco comunes cualidades humanas, capacidades físicas e intelectuales que hacen a nuestra profesión.
Aún conservo el escudo de la gorra que me regaló cuando recibí el uniforme que había pertenecido a su padre. Lo usé hasta que me retiré y hoy lo usa mi hijo en su gorra de oficial.
En esos cuatro años nació una verdadera amistad que se consolidó en los tres que compartimos en la Escuela Superior de Guerra del 84 al 86. Hablábamos mucho de la guerra de Malvinas. Me manifestaba su impotencia de haber quedado en el continente en esa “ultima” guerra en que participaría el Ejército…
Fue el primer 2do Jefe de Regimiento de mi promoción. Me alegró muchísimo su designación porque sabía el honor que representaba y que le sobraba paño para cumplir su misión.
Nos encontramos por casualidad en la Av Grl Paz cerca de Villa Martelli a poco de su puesta de posesión del cargo y coordinamos reunirnos en el Regimiento con otros compañeros para celebrar tal acontecimiento. La reunión jamás se concretó porque a los pocos días entraba en combate al frente de sus hombres en defensa del Regimiento de Infantería Mecanizado 3, que una organización terrorista remanente del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) pretendió copar.
Murió en combate al mejor estilo de un soldado de infantería, enfrentando al enemigo cara a cara, viéndole los ojos por su proximidad, sintiendo el olor de la pólvora de su fusil y la de su oponente, pero un cobarde tiro de escopeta por la espalda terminó con su vida.
Fui al Hospital Militar Central a reconocer su cuerpo en la tarde del 23 de enero, pocos minutos después de su traslado al nosocomio. Aún en esas condiciones no perdía su inconfundible porte de soldado, había nacido para eso y había muerto por eso.
¿Estaba yo triste?: SI. ¿Tenía mucha bronca?: SI. ¿Sentía una terrible impotencia?: SI. Y muchas cosas más.
Pero también sentía un orgullo tremendo, hasta se puede decir como una rara alegría que solo se pude entender desde lo más profundo del sentimiento de un soldado. Había muerto en combate como estoy seguro de que él así lo hubiera preferido.
Ningún soldado busca el combate para ir a morir, eso es suicidio. Busca cumplir su misión aún a costa de su propia vida, tal cual lo juró en su oportunidad ante Dios y la Patria. Morir en esas circunstancias está solo reservado para los elegidos que son consecuentes con sus convicciones, como Horacio y los valientes soldados y policías que lo acompañaron en tal suerte.
Desde entonces y hasta hoy día un retrato de él me acompaña y siempre ocupó y ocupa un sitio de honor donde me toque estar. Ayer en alguna oficina o despacho de algún cuartel del Ejército, hoy en una solitaria celda como Preso Político.
La imagen del retrato refleja su personalidad: vestido de combate con todo el equipo, con su cara camuflada, erguido, enérgico, decidido, con un fusil en una mano y con la otra en actitud de estar impartiendo alguna orden, un helicóptero de fondo y un cerro nevado en el horizonte y arriba y a la izquierda una frase que me impide doblegarme en los momentos difíciles: “Si en tu mente ya cansada y confundida, no encuentras razón para seguir luchando no te rindas…; lucha por mí, que ya he partido.”





PRILIDIANO PUEYRREDÓN. Pintor, Arquitecto e Ingeniero

 PRILIDIANO PUEYRREDÓN. Fotos personales tomadas el 8 de abril de 2019

RECURSO.
PUEYRREDON, PRILIDIANO (1823-1870) Tomado de Susana Gesualdi
Bóveda ubicada en la sección 14 A – Pintor, Arquitecto e Ingeniero.
Nació en Buenos Aires el 24 de enero de 1823, hijo de Juan Martín. En 1844 viajó a Europa y en Florencia realizó estudios de pintura. En París inició su carrera de Arquitectura en el Instituto Politécnico de esa ciudad, donde se recibió de Ingeniero. Regresó a Buenos Aires en 1854 y reflejó sus capacidades de ingeniero y arquitecto.
Trabajó en las obras de restauración de la Recoleta, la pirámide de la Plaza de Mayo y la Casa Rosada. La década del '50 y sobre todo la del '60 serían las más prolíficas de su producción como pintor. Se conservan 223 obras de esos años.
En 1862 se le concedió la realización de un puente sobre el Riachuelo. Construyó el puente giratorio de Barracas que, a consecuencia de la naturaleza del suelo, quedó destruido poco más tarde. Lo volvió a construir en 1867 y fue inaugurado después de su muerte.
Fue uno de los precusores de la Pintura Argentina.
Falleció el 3 de noviembre de 1870 en la quinta familiar de San Isidro.
Una calle de la ciudad lleva su nombre.
Se encuentra en la bóveda junto a su padre, en el frente de la misma figura la siguiente inscripción: “Brig Gral Juan Martin de Pueyrredon”.






lunes, 2 de noviembre de 2020

FEDERICO LACROZE. Placa conmemorativa

 FEDERICO LACROZE.

Foto personal tomada el 22 de febrero 2020.
Podemos considerar esta placa conmemorativa como una de las pocas que podemos denominar "secular". En todas las imagines que compone esta obra hay una significativa ausencia de símbolos religiosos. Allí vemos el busto del destinatario de este memorial rodeado por una palma de laurel para proclamar gloria y del lado izquierdo de roble para simbolizar fortaleza. También a ambos lados vemos lo que en aquel entonces se denominaba tramway urbano tirado a caballos y del lado derecho lo que se llamaba tramway rural que dará origen a lo que hoy se conoce como el Ferrocarril Urquiza. En esta placa podemos leer la siguiente inscripción: "El Personal de Tráfico y Movimiento de la Cía. de Tramways Lacroze de Buenos Aires dedica este recuerdo a su digno fundador, Don Federico Lacroze. 31 de Julio de 1919". Esta placa esta firmada por sus fabricantes J.B.BARES. Corrientes 861



FEDERICO LACROZE. Emprendedor ferroviario

 FEDERICO LACROZE.

Fotos personales tomadas el 12 de febrero de 2020

Aquí comparto como recurso el final de una detallada y extensa biografía de este emprendedor que pueden consultar en extenso en el link de la REVISTA DE LA CIUDAD que se indica al final de recurso compartido.
RECURSO.
Los úl­ti­mos pro­yec­tos de Don Fe­de­ri­co
Va­ya­mos aho­ra ha­cia los úl­ti­mos mo­men­tos de don Fe­de­ri­co, que cae aba­ti­do por una en­do­car­di­tis sép­ti­ca en su ca­sa-quin­ta de Bel­gra­no, Ca­bil­do 1355, el 16 de fe­bre­ro de 1899. Se­gún uno de sus bió­gra­fos, la muer­te lo sor­pren­de mien­tras “es­tá tra­mi­tan­do una nue­va lí­nea has­ta la ciu­dad de Ro­jas. Y en su men­te bu­llen nue­vas gran­des ini­cia­ti­vas”.
Siem­pre es fá­cil lan­zar su­po­si­cio­nes acer­ca de lo que un di­fun­to se pro­po­nía ha­cer, má­xi­me en es­te ca­so en que la “nue­va lí­nea” no era tal si­no la pro­lon­ga­ción del Tram­way Ru­ral a Va­por que al­can­za­rá Sal­to en 1896 y cu­ya ex­ten­sión has­ta Ro­jas ya es­ta­ba pre­vis­ta en el con­tra­to de con­ce­sión del 4 de fe­bre­ro de 1886. Pe­ro ade­más tam­po­co es­ta­ba tra­mi­tan­do na­da, pues de ello se ocu­pa­ron sus su­ce­so­res, y en pri­mer lu­gar por otra sor­pren­den­te no­ve­dad: po­co an­tes de su muer­te don Fe­de­ri­co es­ta­ba en trá­mi­tes avan­za­dos, sí, pe­ro pa­ra ven­der el Tram­way Ru­ral a Va­por.
Es­to sur­ge en prin­ci­pio de la lec­tu­ra de los gran­des ma­tu­ti­nos de la pri­me­ra quin­ce­na de fe­bre­ro de 1899, de la cual se ex­trae, más allá de las con­tra­dic­cio­nes y del ca­rác­ter de tras­cen­di­dos que la no­ti­cia te­nía, que la ope­ra­ción, pro­duc­to de lar­gas ne­go­cia­cio­nes, era un he­cho, si bien ad re­fe­ren­dum de la aquies­cen­cia de un con­sor­cio bri­tá­ni­co. Con­fir­man­do es­to y de ma­ne­ra har­to cu­rio­sa, la ne­cro­ló­gi­ca de La Na­ción del 17 de fe­bre­ro de 1899, al co­men­tar có­mo de­sa­rro­lló su em­pre­sa fe­rro­via­ria, di­ce que “ha muer­to po­cos días an­tes de ver co­ro­na­da su obra, ha­bién­do­la ven­di­do al Sr. Car­los Bright por la su­ma de 350.000 li­bras”. Ex­tra­ña for­ma de ver co­ro­na­da una obra pa­ra quien se con­si­de­ra un ada­lid de ella.
Pe­ro si sa­li­mos de las no­ti­cias pe­rio­dís­ti­cas y va­mos a los do­cu­men­tos, nos en­con­tra­mos en la ta­sa­ción de sus bie­nes que se hi­zo a fin de cum­plir con las le­yes de la he­ren­cia, con que el pe­ri­to ve fa­ci­li­ta­da su ta­rea por el he­cho “pú­bli­co y no­to­rio de que Fe­de­ri­co La­cro­ze mu­cho an­tes de su fa­lle­ci­mien­to es­ta­ba en tra­tos pa­ra ven­der­lo”, fi­jan­do el va­lor ya co­no­ci­do.
Co­mo co­lo­fón a su vi­da pú­bli­ca, aco­te­mos que a po­co del de­ce­so se for­mó una Co­mi­sión a fin de pro­mo­ver la erec­ción de un mo­nu­men­to “que per­pe­tua­ra la me­mo­ria del in­sig­ne ciu­da­da­no”. Con un co­mi­té eje­cu­ti­vo pre­si­di­do por el di­pu­ta­do Sal­va­dor Be­ne­dit, lo­gró mu­chas ad­he­sio­nes en un prin­ci­pio, pe­ro des­pués, co­mo sue­le ocu­rrir, el pro­yec­to se fue di­lu­yen­do has­ta que­dar en la na­da. De to­das for­mas, el he­cho sir­ve pa­ra eva­luar los mé­ri­tos que le re­co­no­cían sus con­tem­po­rá­neos. Y si su fi­gu­ra no ha lle­ga­do al bron­ce, su nom­bre ha per­sis­ti­do gra­cias a un de­cre­to fir­ma­do por el pre­si­den­te Fi­gue­roa Al­cor­ta el 4 de mar­zo de 1908, que tro­có por el su­yo el de la es­ta­ción Cha­ca­ri­ta, me­di­da re­pe­ti­da por una or­de­nan­za mu­ni­ci­pal el 9 de ju­nio si­guien­te, que dis­po­nía igual ac­ti­tud con la has­ta en­ton­ces de­no­mi­na­da Ave­ni­da Co­le­gia­les, que tan­tas ve­ces de­bió re­co­rrer don Fe­de­ri­co des­de su ca­so­na de la Ave­ni­da Ca­bil­do.
En cuan­to a su vi­da pri­va­da, una vez reins­ta­la­do en Bue­nos Ai­res, La­rrán de Ve­re lo en­cuen­tra ca­sa­do en la se­ño­ri­ta Ana Brow­ne, “mu­jer fuer­te y op­ti­mis­ta”, quien an­te la de­ci­sión de don Fe­de­ri­co de vol­car to­tal­men­te su “pe­que­ño ca­pi­ta­li­to de 30.000 pe­sos fuer­tes en la fi­nan­cia­ción” de la em­pre­sa que es­tá tra­mi­tan­do, “aplau­de la in­ver­sión y es­ti­mu­la al fun­da­dor con su en­tu­sias­mo”. Pe­ro ya di­ji­mos que es­te au­tor de­ja­ba vo­lar su ima­gi­na­ción. Cier­ta­men­te, es sa­bi­do por la cons­ti­tu­ción de la so­cie­dad La­cro­ze Her­ma­nos y Cía. que for­ma­ron sus he­re­de­ros a fin de ex­plo­tar sus em­pre­sas, que de­jó una es­po­sa, Ana Brow­ne, y cua­tro hi­jos: Fe­de­ri­co, Car­los, Mi­guel y Teó­fi­lo. Pe­ro en su tes­ta­men­to, a fin de evi­tar­les pro­ble­mas, dis­po­ne que los cin­co se re­par­tan sus bie­nes en par­tes igua­les, “no obs­tan­te lo que en con­tra­rio pres­cri­be el Có­di­go Ci­vil”.
Pues ocu­rría que nin­gu­no de sus cua­tro hi­jos era na­ci­do de su viu­da. Se ha­bía ca­sa­do en pri­me­ras nup­cias con Mar­ga­ri­ta Et­che­vest, que fa­lle­ció muy jo­ven, en 1868 (o sea cuan­do es­ta­ba ges­tio­nan­do la pri­me­ra con­ce­sión tran­via­ria), pe­ro que le dio dos hi­jos, Fe­de­ri­co y Car­los. Lue­go des­po­só a Ana Brow­ne, con quien no tu­vo des­cen­den­cia. Y aún no sa­be­mos si fue an­tes, o du­ran­te es­te se­gun­do ma­tri­mo­nio, que tu­vo dos hi­jos: Mi­guel y Teó­fi­lo, a los que re­co­no­cía co­mo pro­pios y man­tu­vo a su la­do des­de la in­fan­cia.
Que que­de cla­ro que to­das es­tas pun­tua­li­za­cio­nes no tra­tan de des­me­re­cer la fi­gu­ra de don Fe­de­ri­co La­cro­ze, pues aun­que aho­ra pa­re­cen fue­ra de lu­gar afir­ma­cio­nes re­pe­ti­das co­mo que “se for­mó una po­si­ción in­de­pen­dien­te a cos­ta de su pro­pio es­fuer­zo” o aque­llas re­fe­ri­das a la crea­ción del Tram­way Ru­ral a Va­por des­pués del “pa­so ini­cial” da­do por el Tram­way Cen­tral, no se pue­de pa­sar por al­to su la­bo­rio­si­dad, ini­cia­ti­va y es­pí­ri­tu de pro­gre­so, sin los cua­les se ha­bría man­te­ni­do siem­pre aten­dien­do so­lo sus ac­ti­vi­da­des co­mer­cia­les en vez de de­di­car­le ener­gías a la crea­ción de em­pre­sas de uti­li­dad pú­bli­ca, co­mo sin du­da lo fue­ron los tran­vías ur­ba­nos, o a los que en un pri­mer mo­men­to con­si­de­ra­ba co­mo ta­les, los tran­vías ru­ra­les; “na­da más que es­to se ne­ce­si­ta en los Es­ta­dos Uni­dos e In­gla­te­rra pa­ra co­lo­car al au­tor en la pri­me­ra ca­te­go­ría de los ser­vi­do­res de la co­mu­ni­dad”, se­gún glo­ri­fi­ca­ba la ne­cro­ló­gi­ca de La Pren­sa.
Pe­ro, co­mo de­cía el mis­mo Ju­lio Cos­ta en su re­se­ña bio­grá­fi­ca, “no to­do ha de ser apo­lo­gía y hay un mé­to­do que con­sis­te en pa­sar la ma­no ca­ra aba­jo y des­pués ca­ra arri­ba, lo que lla­man un gus­to y un dis­gus­to; y así el pu­bli­cis­ta ha­ce bue­na obra pa­ra to­dos sin men­gua pa­ra na­die”.

Al­ber­to Ber­na­des
Investigador de la historia de Buenos Aires
y del Transporte.
Información adicional
HISTORIAS DE LA CIUDAD. Una revista de Buenos Aires
Declarada de “Interés de la Ciudad de Buenos Aires” por la Legislatura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Año III – N° 12 – Noviembre de 2001
I.S.S.N.: 1514-8793
Registro de la Propiedad Intelectual N° 100.991
Categorías: Estaciones de tren, PERFIL PERSONAS, PERSONALIDADES, Hechos, eventos, manifestaciones, TRANSPORTE, Tracción a sangre, Tranvías, trenes y subte, Biografías, Cosas que ya no están, Hitos sociales
Palabras claves: Lacroze, empresario
Año de referencia del artículo: 1900
Historias de la Ciudad. Año 3 Nro12





MANUEL MARTÍNEZ Y GARCIA. Lápida

 Dr. MANUEL MARTÍNEZ Y GARCIA. Fotos personales tomadas el 10 de octubre de 2020.

Por las fechas de esta lápida posiblemente se la puede clasificar entre las más antiguas de este espacio. En ella se puede leer en una caligrafía "magistral inglesa" de una gran belleza que dice: "Aquí reposan las cenizas de Dr. MANUEL MARTÍNEZ Y GARCIA. Natural de Alfaro en Castilla La Vieja. Nació en 3 de Enero de 1762 y Falleció en 17 de Junio de 1836. R.I.P."
RECURSO.
SIGNIFICADO DE R.I.P. y D.E.P.A.
Probablemente, son muchas las lápidas que están compuestas por siglas, con las que podemos decir que los familiares se aseguran la especie de «protocolo» tradicional pero ¿qué significan estas?
  • R.I.P. La has podido ver en infinidad de ocasiones, pero lo cierto es que no siempre su origen es el correcto. En primera instancia seguro que adjudicas su procedencia al inglés «rest in peace«, pero no. El significado original de estas siglas vendría del latín »requiescat in pace«. Al parecer, se trata de un verso, una plegaria católica que aún hoy sigue recitándose en algunos entierros.
Como cabe de esperar, la anterior no es la única sigla que aparece en las lápidas, también estamos seguros de que la siguiente también te suena:
  • DEP o en su defecto D.E.P.A. También procedente del latín, significa «descansa en paz«, frase que puede alargarse a «descanse en paz, amén». Como puedes comprobar, aún con alguna que otra modificación, el sentido y el significado sigue siendo el mismo, el desear un descanso eterno recurriendo a pequeñas metáforas o comparaciones entre la muerte y la paz.





domingo, 1 de noviembre de 2020

MARÍA ESTHER FERREYRA DE MIGOYA. Docente

 MARÍA ESTHER FERREYRA DE MIGOYA.

Foto personal tomada el 10 de octubre de 2020.

En esta placa podemos contemplar la centralidad de una doliente con el peplo griego que enciende un pebetero del cual emana el humo del incienso en homenaje de la persona a la cual está dedicada esta placa conmemorativa,lleva en sus manos un ramo de flores simbolizando el afecto que por ella siente y que dice: "MARÍA ESTHER FERREYRA DE MIGOYA. A su compañera de tareas. El personal directivo y docente de la Escuela "Cornelio Saavedra". 20 de marzo 1936. 1937".