miércoles, 22 de enero de 2020

DIEGO DE ALVEAR. Obra de ALBERT BALLÚ.

FAMILIA DE DIEGO DE ALVEAR. Obra del arquitecto ALBERT BALLÚ

Fotos personales tomadas el 8 de mayo de 2019

RECURSO.

Esta obra desconocida de Albert Ballú (1849-1939), egresado de la École das Beaux Arts, no está contemplada en ninguna publicación sobre arquitectura, ni en registros oficiales o ediciones dedicadas a la historia de la ciudad.
Está fechada en París en 1889, mismo año que el Pabellón Argentino, lo que habla que la viuda de Alvear, Teodelina Fernandez Coronel, frecuente habitué de esa ciudad todos los años, haya tomado contacto con el arquitecto Ballú para encargarle la bóveda familiar.
Fue diseñada en su estudio parisino, con materiales del país y trasladada a la Argentina para su colocación.

El constructor fue Riffaud, lo que no podemos asegurar es que haya viajado para dirigir las obras o se contempló la posibilidad de contratar arquitectos locales para esa tarea, lo que sería más probable…

La bóveda

Al ser una obra realizada con cuatro frentes sobre planta cuadrada, una pequeña plataforma ensancha su límite perimetral, lo que significa no tener adosada ninguna otra construcción lindera, puede ser vista por sus lados aunque el reducido espacio entre sus calles no permite admirarse desde más lejos, lo que hubiese sido ideal tratándose de una construcción de gran volumetría. 

Su fachada principal es la más sobrecargada referente a lo ornamental, perfectamente simétrica, con un cuerpo medio saledizo, un zócalo elevado, dos columnas de orden compuesto de fuste acanalado con capitel corintio, un tramo desde su basa está adornado con guirnaldas. flores y cintas, sobre éstas un ancho entablamento donde el friso ostenta el nombre del patriarca de la familia, un cornisamiento con modillones y el frontis triangular con una cruz en su centro.

Remata un pequeño muro circunferencial liso, sin aberturas, con pilastras cortas adosadas a sus esquinas, pináculos grandes y en sus partes medias dos de menores dimensiones.

La puerta de entrada es de hierro y vidrio a la cual se accede por dos peldaños de mármol, sobre su dintel un arco de medio punto con escudo con las letras "D y A " entrelazadas y ramos con flores.

En sus laterales dos hornacinas cobijan esculturas.

A la derecha, una niña de pelo largo, desnuda, con una túnica que la cubre y un ramillete de flores entre sus brazos, con su cabeza hacia a un costado con signos de congoja y tristeza.

En la izquierda, otra niña con las mismas características, pero con sus manos juntas hacia un lado en señal de rezo y sus ojos mirando al cielo. Desgraciadamente esta escultura se encuentra en muy mal estado ya que está quebrada y desencajada en su mitad.

Estan flanqueadas por las columnas salientes de la entrada y pilastras jónicas adosadas al muro. Ambas esculturas tienen la firma casi imperceptible de "J.Hugues" (Dominique Jean Baptiste Hugues 1849-1930), artista que también trabajó con Ballú en el Pabellón Argentino antes comentado y que realizara algunas esculturas interiores y de las cuales  probablemente nunca sepamos su destino.

Sobre las hornacinas que contienen las esculturas se encuentra una corona mortuoria atravesada por una antorcha encendida con su llama flameante  dentro de un marco ornamental.

La firma de Albert Ballú la hallamos entre el zócalo y la base de la columna izquierda y bastante legible a pesar del tiempo transcurrido.Textualmente dice: "Ballu arch. Riffaud constor, París 1889".

Los frentes laterales de la bóveda si bien mantienen la misma distribución de su fachada principal, están ornamentados en menor medida.

La corona mortuoria ya sin antorchas, pilastras lisas y una ventana con arco de medio punto de posición fija y movible que ostenta un vistoso vitreaux. Su contrafrente es ciego, carece por completo de ornatos, salvo por las pilastras divisorias.

Corona esta magnífica construcción una gran cúpula circular en el centro con tres guardas circunferenciales y en su remate un tragaluz con estructura de hierro y vidrio.

Interior

De planta elevada, debido a sus dos peldaños por los cuales se accede a su puerta de entrada, se encuentra un descanso de madera donde se bifurcan hacia ambos laterales los sectores que actúan como balcones de herrería artística ubicándose los vitreaux y las escaleras de dos tramos que llevan al subsuelo.

En la pared contrafrente a la entrada encontramos un grupo escultórico de gran porte donde el busto de Diego de Alvear, ya mayor, esta sobre un pedestal ornamentado y alrededor cuatro mujeres de cuerpo entero vestidas con túnicas que probablemente sean algunas de sus hijas mayores.

Esta firmado en París en 1899 por "J.Roulleau" (Jules P. Roulleau), afamado escultor que proyectó la monumental estatua ecuestre de Juana de Arco en combate contra los ingleses.

Sobre este grupo, adosado al muro y en relieve, los torsos de tres figuras distribuídas de forma triangular enmarcadas en óvalos.

El superior de mayor tamaño podría referirse a su madre, Doña Maria del Carmen Saenz de la Quintanilla (1793-1867), y los dos menores a algunos de sus hermanos, probablemente Urbelino y Emilio, fallecidos con anterioridad, aunque Emilio no está sepultado aquí sino en la bóveda de los Fernández junto a su esposa Delia.

Está ornamentado con pilastras lisas y escudos en los vértices de sus paredes que contienen la letra "A". Desde la cúpula un lucernario circular con vitreaux de varios colores permite la iluminación natural que llega desde el tragaluz.

En el sector referente al subsuelo encontramos un altar y sobre las paredes se ubican los nichos en fila de cuatro.

La gran mayoría de la familia de Diego de Alvear y sus descendientes más directos se encuentran aquí.

 Placas exteriores

Las placas adosadas a los muros laterales de la bóveda son alusivas a algunos de los miembros que tuvieron actuación más destacada dentro de importantes y fuertes instituciones.

Una de ellas está dedicada al jefe de la familia, el Dr.Diego de Alvear que el pueblo de Teodelina, al sur de la Provincia de Santa Fé, lo homenajea en el centenario de su fundación 1875-1975.

Teodelina Fernandez Coronel de Alvear es recordada por la Sociedad de San José, de quién fuera su insigne presidenta, fallecida en París en 1909.

Dos placas hacen alusión a su hija, Teodelina de Alvear de Lezica, esposa de Ricardo Lezica Thompson, nieto de los célebres Mariquita Sánchez y Martín Thompson, que tanto el Patronato de la Infancia y la Comisión y Control de las Damas Protectoras del Obrero, dedican a su presidenta en el año de su fallecimiento, 24-10-1928.

Otra homenajea al Dr.Francisco Uriburu, esposo de Teodelina Lezica Alvear, periodista, ministro y legislador. Es obsequiado por el Partido Demócrata Nacional el 9 de Julio de 1940.

Una placa enorme pertenece a Pedro Christophersen (1845-1930), quién fuera noruego de nacimiento, diplomático y naviero. Casado con Carmen de Alvear fundarían también un pueblo al sur de Santa Fé, llamado "Christophersen". Distintos organismos e instituciones a las que perteneció lo recuerdan en el centenario de su nacimiento.

Su sobrino fue uno de los grandes profesionales de la arquitectura, el genial arquitecto Alejandro Christophersen.

Cuatro placas de diferentes tamaños recuerdan al matrimonio conformado por Elisa de Alvear y Ernesto Bosch, respectivamente la Sociedad de Beneficencia y la Sociedad de San José a su presidenta y la Institución Mitre, y nuevamente la Sociedad de San José a su benefactor.

Por último una que recuerda a Elvira de Alvear, hija de Carlos Torcuato de Alvear, Intendente de Buenos Aires en 1906/07, y que es un homenaje que le hace su amigo el escritor Jorge Luis Borges, que la inmortaliza en este poema.

En una de las pilastras y sobre el muro hay signos de haber existido por lo menos tres placas más que pudieron ser retiradas o robadas, tampoco podemos saber a quienes estaban destinadas.

Esto ya pasa a formar parte de los miles de misterios indescifrable que se cuentan en esta antigua y fascinante necrópolis.

http://arquitectos-franceses-argentina.blogspot.com/2013/07/arquitecto-albert-ballu-caba-junin-1760.html




















martes, 21 de enero de 2020

ALCORTA, Amancio, el padre de Amancio Alcorta Palacios, Santiago Alcorta

AMANCIO ALCORTA (1805-1862) SANTIAGO ALCORTA.(1868-1862)  AMANCIO ALCORTA (1842-1902)
AMANCIO ALCORTA.
Amancio Alcorta estudió literatura entre 1817 y 1820 en el convento de los Franciscanos en Catamarca, hoy llamado Colegio Fray Ramón de la Quintana, y luego viaja a Córdoba para estudiar en el Colegio de Monserrat, donde estudia flauta traversa y armonía con el maestro José María Cambeses.
En 1826, mientras estudiaba abogacía en la Universidad de Córdoba, es designado representante por Santiago del Estero ante el Congreso Nacional. En 1830 es designado ministro de Santiago del Estero, y en 1831, de Salta. En 1853 se radica en Buenos Aires, y ocupa el cargo de senador por su provincia natal.
Sus habilidades como economista le permitieron ocupar altos cargos en la administración pública nacional, bajo la presidencia de Nicolás Avellaneda, y otros.
Había contraído matrimonio el 30 de mayo de 1829 con Coleta Palacio Ispizua, con quien tuvo numerosa descendencia:1​1. María del Rosario Alcorta Palacio (1830-1881) 2. Modesta Petrona Alcorta Palacio (1833-1919)c.m.c José Antonio Mattos (c.s) 3. Eloísa Gabriela Alcorta Palacio (1834-1896) c.m.c Jorge Orlando Williams Blackett(c.s) 4. Santiago Damiano Alcorta Palacio(1838-1914)c.m.c Ana Ermelinda Martínez 
AMANCIO JACINTO DEL CORAZÒN DE JESÙS ALCORTA (1805 -1862) AMANCIO ALCORTA PALACIO (1842-1902) SANTIAGO ALCORTA (1868-1914) 
Fotos personales tomadas el 31 de enero de 2020. 
La semejanza de nombres y el hecho de que exista una bóveda que lleva el apellido ALCORTA y en la cual aparentemente están enterrados estos personajes me hace suponer, posiblemente equivocado que este monumento no es otra cosa que un cenotafio.  El busto del centro es el Alcorta padre y músico, los de ambos costados son algunos de sus hijos, posiblemente los màs destacados: el de la derecha es Amancio Alcorta Palacio, el político y el de la izquierda es Santiago Alcorta, emprendedor inmobiliario y que tiene activa participación en la fundación de la localidad de Moreno en la Provincia de Buenos Aires.. 
RECURSOS. 
Amancio Jacinto del Corazón de Jesús Alcorta (Santiago del Estero16 de agosto de 1805 - Buenos Aires3 de mayo de 1862) fue un político, músico y compositor argentino del siglo XIX.
Biografía
Hijo de José Pelayo de Alcorta Larrañaga, nacido en Bilbao, España, comerciante, alcalde ordinario de 1º Voto, administrador de Correos (1787), síndico del Convento de San Francisco; José Alcorta casó en segundas nupcias con Gabriela de Zuasnábar Paz y Figueroa.
Descendía Amancio Alcorta, por su madre, de personajes ilustres, contándose entre ellos Jerónimo Luis de Cabrera, fundador de Córdoba, Diego Torres de Villarroel, de Tucumán, Francisco de Aguirre, de Santiago del Estero, y Juan Ramírez de Velasco, de la Rioja; estaba además emparentado con los generales Lucas de Figueroa y Mendoza, gobernador de Tucumán en 1663, con Sancho de Paz y Figueroa, alcalde de 1º voto en Santiago del Estero en 1629, con Alonso de Herrera y Guzmán, caballero de las órdenes de San Juan y de Santiago y con otros hombres notables de la época de la conquista.[cita requer Acuña (c.s) 5. Amancio Mariano Alcorta Palacio (1842-1902)c.m.c Manuela Martínez Acuña (c.s) 6. Ramón Eustaquio Alcorta Palacio c.m.c Matilde Aguiar (c.s)
Falleció en Buenos Aires en 1862, y sus restos descansan en el mausoleo familiar en el Cementerio de la Recoleta.
El nombre de Amancio Alcorta se encuentra ligado a la ciudad de Moreno, al ser él propietario de gran parte de las tierras del partido homónimo. En 1860 dona parte de sus propiedades para instalar la Estación Moreno, en torno de la cual se desarrollaría la ciudad de Moreno.
Obra musical
Su figura se destacó en el panorama de la música de su país por pertenecer a la generación de los primeros compositores nacidos en suelo argentino. Al igual que Juan Pedro Esnaola y Juan Bautista Alberdi, Amancio Alcorta sobresalió como arquetipo de su época.
Fue un hombre de cultura integral que desarrolló su carrera política junto con las artes.
La característica de la época fue que estos precursores, a pesar de ostentar una formación musical sistemática, desarrollaban su inclinación artística en forma amateur o complementaria.
Amancio Alcorta compuso una importante cantidad de obras entre 1822 y 1862. La mayoría de ellas se encuentran perdidas, excepción hecha de las recopiladas y editadas por su nieto, Alberto Williams, y las publicadas en algún momento de su vida o en forma póstuma.
La obra de Alcorta, como el resto de la producción de la época en Argentina, muestra la fuerte influencia del estilo lírico de Rossini, teniendo en cuenta el impacto que produjo la representación en 1825, de "El Barbero de Sevilla", primer espectáculo lírico integral montado en Buenos Aires.
Sus composiciones, especialmente de música secular no están exentas sin embargo, de la influencia del folclore local.
Según Alberto Williams, sus canciones: tienen un sutil perfume nacional, a pesar de la avasalladora influencia rossiniana; en ellas ha pasado algo del alma de nuestros viejos payadores y se encuentran ritmos y giros de los cantos y bailes de los gauchos del interior; se advierten cambios de tono análogos a los de las canciones populares, y están impregnados de suave melancolía como si fueran un reflejo de la pampa, un recuerdo de infinita tristeza”

Amancio Alcorta (político)
Amancio Mariano Alcorta Palacio (Buenos Aires27 de marzo de 1842 - íd., 5 de mayo de 1902), fue un político argentino, hijo de Amancio Jacinto de Alcorta Zuasnábar y de Coleta Palacio Ispizua.
Biografía
Graduado de Doctor en jurisprudencia en 1867 de la Universidad de Buenos Aires, Alcorta fue diputado, juez, fiscal de estado, ministro de hacienda, ministro de gobierno de Buenos Aires, y director del Banco de la Provincia.
Ocupó el rectorado del Colegio Nacional Buenos Aires entre 1883 y 1890, sucediendo a José Manuel Estrada. Además dirigió el Banco Nacional y fue ministro del interior y de instrucción pública. En 1878 dictó un Tratado de Derecho Internacional Público.
Se desempeñó en la cátedra de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, publicando en 1886 su curso de Derecho Internacional Privado. Fue profesor de la Facultad de Derecho durante 28 años, ocupó los cargos de decano y académico.
Fue diputado nacional durante tres períodos (1875-1876, 1876-1880 y 1886-1890).1
Fue Ministro de relaciones exteriores en la presidencia de Juárez CelmanLuis Sáenz PeñaUriburu y Roca. Ocupó el cargo de canciller durante 2 años, y junto con demás ministros acreditados en Santiago, estableció la soberanía argentina sobre vastas zonas de territorio que Chile reclamaba.
SANTIAGO ALCORTA PALACIO (1838 - 1914)
Santiago Alcorta nace en la ciudad de Buenos Aires, el 23 de febrero de 1838. Hijo de Amancio Alcorta, hombre público de reconocida trayectoria y de Coleta Palacio. Concluida su primera etapa educativa, rápidamente adquiere experiencia en el comercio, dedicándose a esta actividad durante varios años. Entre los años 1858-1861, viaja a Europa para adquirir conocimientos en asuntos económicos y administrativos. En 1867 es electo diputado provincial, espacio donde presenta proyectos referentes al sistema educativo para la provincia de Buenos Aires. En 1870 integra la asamblea que discute la reforma constitucional bonaerense. Debido a sus amplios conocimientos sobre comercio, llega a ser presidente de la Bolsa de Comercio, en 1872. Un año después, Alcorta logra una banca por la provincia de Buenos Aires en la Cámara de Diputados de la Nación. En el Congreso tiene una intensa labor legislativa, presentando proyectos sobre obras públicas, comunicaciones, y participando activamente en varias comisiones. Durante la gobernación de Carlos Tejedor, es nombrado Ministro de Gobierno, cargo que ocupa hasta 1880, en que se produce el alzamiento de la provincia, ante la decisión por parte del gobierno nacional de federalizar la ciudad de Buenos Aires. Al ser derrotadas las fuerzas revolucionarias, cae el gobierno de Tejedor y Alcorta se retira del cargo. Viaja a Europa representando al país en exposiciones y convenciones internacionales. De regreso en Buenos Aires, en 1892, integra la comisión para tratar la reforma electoral. Desempeña además,los cargos de funcionario de la municipalidad de la capital federal; director de ferrocarriles y bancos. Escribe en el diario “la Prensa”. Durante sus últimos años de vida se retira de la pública, y se dedica con distintas iniciativas, a honrar la memoria del gobernador Carlos Tejedor. Fallece en la ciudad de Buenos Aires, a los 75 años de edad, el 15 de febrero de 1914.






lunes, 20 de enero de 2020

IMÁGENES MACABRAS, LA CRUZ Y LA FIGURA DEL ÁNGEL.

LAS IMÁGENES MACABRAS, LA CRUZ Y LA  FIGURA DEL ÁNGEL.
Superposición y amontonamiento de elementos tomados de diversas tradiciones se imponen en una primera visita al lugar. Las imágenes macabras son escasas y corresponden a fechas tempranas. En general se limitan a la calavera con tibias cruzadas y si bien el cementerio era católico los símbolos propiamente cristianos son pocos. Sólo la cruz (más del 80% de las tumbas) y la figura del ángel[1]que remata numerosas tumbas son predominantes, en contraposición, por ejemplo, a los pocos casos en los que se representa el cristo crucificado.26 Los elementos exóticos son significativos como las clepsidras aladas, la serpiente ouróbica y la lechuza; sin descontar el gusto por lo egipcio manifiesto a principios del siglo XX. [2] Las imágenes macabras y las escenas de tristeza o desesperación son escasas. Ni en los epitafios ni en la variopinta representación icónica que caracteriza al cementerio la desesperación por la pérdida de un ser querido se impone como forma de conmemoración y como medio de fijación de la memoria. El miedo universal a la muerte, el miedo a la muerte de un ser querido que porta el siglo XIX y el miedo a no ser lo suficientemente valorado, no recurrió en sus formas de representación al desgarro y la desolación. Desenfado, desafío y hasta vitalidad son expresiones pasibles de encontrar en esta ciudad de los muertos. [3]
Sandra Gayol. “LA CONSTRUCCIÓN DEL RECUERDO DE LAS ELITES ARGENTINAS EN EL CEMENTERIO DE LA RECOLETA: EL MIEDO AL OLVIDO Y A LA INVISIBILIDAD SOCIAL, 1880-1920. Colegio de México Universidad Nacional Autónoma de México


[1] La figura del ángel llevando el libro del Apocalipsis y la trompeta, conduciendo el alma al cielo o colocando una corona de laurel al difunto -que en este último caso se laiciza y confunde con la fama- fueron las más habituales. En general son de factura muy cuidada y de una belleza atrapante, siendo ésta quizá una razón importante en su
[2] 7 La ornamentación de inspiración egipcia proviene de la asociación con la ciudad de los muertos que ya había sido instituida en los cementerios europeos. Es difícil encontrar evidencias directas, pero es claro que algunas tumbas de La Recoleta son réplicas de algunos cementerios europeos, especialmente el de Staglieno. La circulación de catálogos con modelos de tumbas europeas, así como el parecido que cobraron algunas porteñas, es sugerente. Cuando se descubren las pirámides egipcias y especialmente la tumba de Tutankamon, proliferaron imitaciones en Buenos Aires. Para las expresiones exóticas en varias construcciones públicas y privadas de la ciudad: Jáuregui, A. y Munilla Lacasa, M. L., "Máscaras y dragones".
[3]  Quizás uno de los ejemplos más significativos sea la tumba de Carlos Pellegrini, vicepresidente de la república y significativo miembro de la sociedad de la época. Fallecido en 1906, construida en etapas, llama la atención el bajorrelieve que evoca la sede del Jockey Club de la calle Florida creado bajo su patrocinio y especialmente la figura, en la cima, del mismo Pellegrini. Colocado por encima del ataúd, sentado sobre él en una actitud que trasluce energía y vitalidad, su postura no sólo desafía claramente a la muerte sino también evoca el rol de Pellegrini como reconocido orador. No sólo sonrie su rostro sino que su mano derecha, levantada, remite a la arenga política









PRÓSPERO CATELIN. Arquitecto e ingeniero francés.

PRÒSPERO CATELIN. El primer arquitecto que disaña los planos de la Recoleta
Siempre es sorprendente descubrir que la tumba de grandes escultores o arquitectos son demasiado simples. Tal ocurre en Roma con las tumbas de Francisco  Borromini en la iglesia de las florentinos en la Via Giulia y la de Bernini en el Basìlica de Santa Marìa Maggiore. Tambièn sorprende la tumba de este importante arquitecto que encontramos por casualidad en medio de grandes obras en este cementerio. 
Fotos personales tomadas el 24 de octubre de 2019
RECURSO.
Prosper o Próspero Catelin (1764 - 1842) fue un arquitecto e ingeniero francés, que por iniciativa del entonces presidente Bernardino Rivadavia fue nombrado jefe de obras públicas de la provincia de Buenos Aires en 1821. Sus trabajos se encuadran principalmente en el neoclacisismo.
Fue parte del proyecto rivadaviano de "liberar a Buenos Aires de su pasado español", importando técnicos formados en el gusto europeo de la época; dirigió hasta 1828 el equipo del Departamento de Ingenieros-Arquitectos, del que también formaron parte Pierre BenoîtJames BevansPaolo CaccianigaCharles Henri PellegriniJoseph PonsCharles Rann y Carlo Zucchi.
Obra suya son la Sala de Sesiones de la Junta de Representantes de la Provincia de Buenos Aires (1821), en la llamada Manzana de las Luces porteña —reconstruida recientemente, tras décadas de ruina, como auditorio cultural de la Comisión Nacional de la Manzana de las Luces—, la actual fachada de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires (1822), y sobre todo el diseño del cementerio de la Recoleta,1​ basado grosso modo en el cementerio de Père-Lachaise de París, también durante el gobierno de Bernardino Rivadavia.1
La Sala de Representantes tiene especiales connotaciones. Edificada en el mismo sitio donde se hallaba antiguamente el llamado "calabozo de Oruro", constituye uno de los monumentos más interesantes de la era post-revolucionaria, ya que a la simbólica implantación debe sumársele que fue proyectado teniendo como referencia directa el Tratado de las Asambleas Legislativas, de Jeremy Bentham, por lo que representa uno de los ejemplos más claros de la aspiración a una "formalización espacial" de los nuevos ideales políticos que intentaba materializar la élite dirigente. Desde el punto de vista estilístico la obra, recluida dentro de construcciones existentes, constituye un antecedente del severo Neoclasicismo que inspirará los trabajos públicos de las décadas siguientes.
El pórtico de la catedral, comenzado en 1821 y terminado sólo varias décadas más tarde, es sin duda su obra más famosa, aun cuando no se sabe a ciencia cierta si se trató de una producción propia o si también intervinieron en ella Pierre Benoit y Bernardino Rivadavia. De todos modos el pórtico dodecástilo, construido con un orden corintio gigante, cumplió con su posición programática de ruptura frente a la arquitectura precedente y necesitó para su materialización del auxilio de operarios italianos y materiales importados, en un contexto dificultado por la rápida sucesión de diferentes administraciones y la penuria económica, factores que entorpecieron y complicaron su finalización.