Mostrando entradas con la etiqueta MUJERES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUJERES. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de junio de 2023

CATALINA DOGAN Y BERNABE SÁENZ VALIENTE. "La ficción interpreta una realidad histórica"

CATALINA DOGAN Y BERNABE SÁENZ VALIENTE. "La ficción interpreta una realidad histórica"

Fotos personales tomadas 24 de octubre de 2019
Me parece muy honesta la forma en que en el Epilogo de su libro la escritora MARÍA ROSA LOJO establece con claridad los y honestidad límites entre la literatura y la historia, entre la ficción y la realidad. Me parece interesante compartir el relato explicativo de uno de los capítulos de su libro que tiene como título "LA ESCLAVA Y EL NIÑO".
RECURSO.
“La esclava y el niño” se sustenta sobre un punto de partida muy escueto: una inscripción fúnebre en la bóveda de los Sáenz Baliente que elogia la memoria de Catalina Dogan (1788-1863), sepultada allí como fiel servidora de la familia. Catalina habría sido una esclava, propiedad de doña Rita Dogan (de ahí el apellido), y habría formado parte de la dote de su hija, doña Juana de la Cruz Pueyrredon y Dogan, casada con el comerciante Anselmo Sáenz Baliente. Fue un matrimonio fecundo; de sus quince hijos, el quinto, Bernabé (1800-1870), viviría junto a Catalina hasta la muerte de ésta. Los padres de Bernabé fallecieron demasiado pronto para él: la madre en 1812 y el padre en 1815. La numerosa familia menuda quedó en manos de sus tíos y tutores. Es muy probable que para ese niño, perdido entre tantos hermanos, y pronto huérfano, Catalina Dogan haya desempeñado un papel importante. Tanto es así, que la volvemos a encontrar junto a él, ya casado con Victoria Albarellos, y residente en Montevideo (después de 1829), pues la familia se contaba entre los opositores a Rosas y al partido federal. Poco se sabe de la vida de Bernabé, que se dedicó al comercio, como su padre, y no tuvo actuación pública, salvo un puesto interino en 1852. Regresó definitivamente a Buenos Aires después de Caseros. Fue padre de un único hijo: Juan Pablo, que no le dio nietos. Todo lo demás, como dirían Borges y Verlaine... es literatura. Pero la ficción interpreta, estimo, una realidad histórica: la compleja trama de las relaciones humanas en los poblados hogares coloniales, y el plausible protagonismo, en este sentido, de algunos servidores de origen africano integrados en ellos. Por lo general, los esclavos no sufrieron en estas colonias los tratos brutales mucho más frecuentes en las plantaciones de algodón del Sur norteamericano. Para la época en que Catalina Dogan falleció, ya no la ataban a Bernabé otros vínculos que los afectivos y laborales, pues la esclavitud había sido abolida totalmente más de veinte años atrás, y es creíble que aun antes ella hubiera sido emancipada también en los papeles. Una hipótesis sobre sus relaciones con los Sáenz Baliente, y los dos niños —primero Bernabé y luego Juan Pablo— a los que ayudó a criar y consagró su vida, se expone en esta historia.
María Rosa Lojo. Investigación histórica: Roberto L. Elissalde. “HISTORIAS OCULTAS DE LA RECOLETA”. Editorial Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S. A., 2000 Beazley 3860. (1437) Buenos Aires 1999  




jueves, 13 de abril de 2023

MARIE ANNE PÉRICHON DE VANDEUIL. "LA PERICHONA".

MARIE ANNE PÉRICHON DE VANDEUIL. "LA PERICHONA".

Fotos personales tomadas el 23 de marzo de 2023
Son muchas las personalidades que, según los registros del Cementerio de la Recoleta, se indica que han sido sepultados en este espacio el mismo día de su fallecimiento, pero actualmente, a pesar de muchas investigaciones, no se conoce el lugar en el cual se encuentran sus restos . Tal es el caso de la abuela de Camila O'Gorman, que se había casado con Thomas O'Gorman de origen irlandés. Lo que si se sabe que no fue sepultada en el monumento funerario de su esposo.
RECURSO.
Marie Anne Périchon de Vandeuil, “la Perichona”
Autor: Felipe Pigna, Mujeres tenían que ser. Historia de nuestras desobedientes, incorrectas, rebeldes y luchadoras. Desde los orígenes hasta 1930, Buenos Aires, Planeta, 2011, págs. 183-187.
Marie Anne Périchon de Vandeuil, más conocida como Anita Perichón o “la Perichona”, había nacido en 1775 en la isla de Reunión en el océano Índico. Pertenecía a una familia de la elite colonial francesa y muy joven se casó con un oficial irlandés al servicio de Francia, Thomas O’Gorman. En 1797, la familia se instaló en Buenos Aires, donde ya estaba establecido el tío de Thomas, el médico Miguel O’Gorman, creador del Protomedicato, la institución encargada de regular las prácticas de salud en la colonia. Llegaron con “gran boato”, como se decía entonces, y mientras el padre de Ana fracasaba en su intento de convertirse en fazendeiro en Brasil, O’Gorman castellanizó su nombre como Tomás y adquirió campos en los alrededores de Buenos Aires.
La vida de don Tomás se complicó a partir de las Invasiones Inglesas, ya que por colaborar con el enemigo fue encarcelado en Luján luego de la reconquista y, al insistir en ofrecer sus servicios al invasor en 1807, tuvo que buscar refugio en Río de Janeiro. Su mujer, Anita, se quedó en Buenos Aires, donde se convirtió en amante del “héroe de la jornada” y nuevo hombre fuerte en Buenos Aires, Santiago de Liniers, convertido en virrey por decisión de los “vecinos”. El historiador Vicente Fidel López señala que su amante anterior había sido nada menos que el general Beresford, jefe de la primera invasión inglesa. Allí nacieron las sospechas, que la acompañarán gran parte de su vida, sobre su espionaje a favor de los ingleses.
Según nos cuenta Paul Groussac, mientras avanzaba Liniers al frente de su columna, el 12 de agosto de 1806, cuando llegó a la calle de San Nicolás –la actual avenida Corrientes- alguien arrojó a sus pies un pañuelo bordado y perfumado como homenaje al vencedor. Liniers lo recogió con la punta de su espada, y al contestar el saludo con el pañuelo en alto pudo ver a la bella Anita y a partir de ese momento dio comienzo una relación muy fogosa y las relaciones de “Madama O’Gorman” y Liniers fueron el escándalo de la ciudad por esos días. En parte, porque a sus 31 años ya no era considerada una jovencita en esos tiempos y se suponía que una “señora” debía ser mucho más discreta. La informal “virreina” se instaló en la casa de Liniers y se movía con una escolta, y para horror de las damas porteñas llegó a usar uniforme militar y pasearse montada a caballo.
El apodo de Perichona referente obviamente a su apellido, se asociaba por entonces con María Michaela Villegas y Hurtado, notable actriz limeña que, además de por su gran talento, cobró celebridad por sus amores con el virrey del Perú, don Manuel de Amat y Juniet, Caballero de la Orden de San Juan. El calificativo era un tanto insultante porque derivaba de “perra” y “chola”. Por su parte, Liniers, prefería llamarla “La Petaquita”.
Según un espía del gobierno portugués, la mujer “puede todo lo que quiera sobre su espíritu” y era el “canal adoptable para dirigir la voluntad” del virrey. El rumor a voces era que, a través suyo, se realizaban excelentes negocios, gracias al favor oficial; algo que no era ninguna novedad en la colonia, pero que en esos tiempos revueltos y con el tesoro exhausto se hacía más evidente.
La situación se volvió más que complicada cuando Napoleón decidió apoderarse de España y entronizar a su hermano José. La condición de franceses, tanto de Liniers como de “Madama Perichón”, los puso en la mira de los ataques. El rico comerciante español y jefe del Cabildo, Martín de Álzaga, vio llegada la oportunidad de deshacerse del “francés”, y en octubre de 1808 hizo redactar un oficio del Cabildo a la Junta Suprema Central en la que se leía: “Esa mujer con quien vive el virrey mantiene una amistad que es escándalo del pueblo, que no sale sin escolta, que tiene guardia en casa de día y de noche, que emplea las tropas del servicio en los trabajos de su hacienda de campo, donde pasa los días el virrey, cuya comunicación no han podido cortar ni las insinuaciones ni los consejos de las autoridades, ni el susurro ni los gritos del pueblo, esa mujer, en fin, despreciada y criminal por todas sus circunstancias es la árbitra del gobierno y aun de nuestra suerte. No hay cosa, por injusta que sea, que no se le alcance y consiga por su conducto. El empeño y el dinero son agentes muy poderosos con ella. En nada trepida, y así se ven monstruosidades en el mando, desórdenes sobre desórdenes trascendentales al mismo pueblo, en quien los magistrados no pueden administrar justicia porque se excusa su conducta”.
La gota que colmó el vaso bastante chiquito de la pacata sociedad porteña de la época fue la intención de la hija de Liniers de casarse con el hermano menor de Anita, Juan Bautista Perichón. El virrey, dejando de lado sus pasiones amorosas y tratando de defender su “buen nombre y honor” acusó a su amante de reunir a conspiradores en las tertulias de su casa, la hizo embarcar y la expulsó con destino a Río de Janeiro, a reunirse con su marido. Para entonces, la corte portuguesa había sido instalada por sus aliados británicos en Brasil, huyendo de la invasión napoleónica, y era el centro de las intrigas que protagonizaba la princesa Carlota Joaquina de Borbón, hermana del rey Fernando VII y mujer del príncipe regente de Portugal. Recordemos que Carlota aspiraba a gobernar las colonias americanas como regente mientras durase el “cautiverio” de su “real hermano”, preso VIP de Napoleón en el palacio francés de Valençay.
En su casa de Río de Janeiro, Anita Perichón de O’Gorman prosiguió con sus tertulias, donde se reunían distintos conspiradores rioplatenses, británicos y portugueses. La leyenda quiere que su nuevo protector y amante fuese nada menos que lord Strangford, el representante británico ante la corte portuguesa en Río; como se diría en tiempos más recientes, uno de los principales “operadores políticos” de todo el proceso en marcha en Sudamérica y, ante todo, el más firme opositor a los planes de la princesa Carlota de verse dueña de la situación. Así las cosas, doña Carlota decidió que para “intrigante” en las playas cariocas con ella misma era más que suficiente, y en 1809 decidió expulsar a doña Anita.
Presas, el secretario de Carlota, cuenta en sus “Memorias secretas” que en un principio la princesa le pidió que hiciera una lista de conspiradores en la que no podía faltar Madame Perichón. Este se compadeció de Anita y relata: “Formé al momento con las señas y circunstancias que pedía la princesa; más omití poner en ella a la Périchon, porque no hay cosa peor para toda persona que se empiece a escribir de ella en semejantes materias. Al tiempo de leer S. A. la lista notó que faltaba el nombre de la que ella quería que se buscase con particularidad. -¿Y por qué –me dijo- no está aquí la Périchon? –Porque esta mujer no se mezcla en semejantes negocios, y su situación es tan desgraciada en el día, que es más digna que V. A. R se compadezca de ella, que no de que la aumentemos su aflicción. -¡Hola! –me replicó-, parece que eres protector de las buenas mozas. –Señora, soy hombre; pero a esta en la vida la he hablado, y si el ser buena moza en esta ocasión no la favorece, tampoco debe perjudicarle, no existiendo causa cierta para proceder contra ella, y sobre todo V. A. podrá hacer lo que guste”. Concluye Presas: “No es fácil explicar el odio y ojeriza con que las mujeres feas miran a las hermosas, defecto de que no están exentas ni las mismas princesas”. 2
Finalmente Anita fue deportada y embarcada en un buque inglés, pero las autoridades españolas de Montevideo y de Buenos Aires con el virrey Cisneros a la cabeza, le negaron el permiso para desembarcar. Recién después de la Revolución de Mayo, la Junta decretó que “madame O’Gorman podría bajar a tierra con la condición de que no se estableciera en el centro de la ciudad, sino en la chacra de La Matanza, donde debía guardar circunspección y retiro”.
Desde entonces, permaneció encerrada en la estancia familiar donde se enteró que su virrey había sido fusilado en Córdoba por contrarrevolucionario. Allí vivió sus últimos treinta años entre sus recuerdos de amores, intrigas, viajes, cortes y despedidas, mientras se casaban sus hijos y nacían sus numerosos nietos. Entre ellos, Camila O ‘Gorman, la del pensamiento libre y el destino trágico.
Referencias:
Citado por Uzal, Francisco Hipólito, “Anita Périchon. La Mata Hari colonial”, en TeH Nº 10, p. 84-91





viernes, 7 de abril de 2023

JOSEFA AGUSTINA VEDOYA LLANO. Una somabra solo serás.

JOSEFA AGUSTINA VEDOYA LLANO. Una sombra solo serás.

Fotos personales tomadas el 24 de septiembre de 2019 y el 30 enero 2023.
He intentanto recuperar la memoria de esta mujer que encomienda este monumento funerario para ella pero que luego se instalan los restos de quien fue Gobernador de la Provincia de Corrientes. Solo he podido recuperar su nombre completo que es JOSEFA AGUSTINA VEDOYA LLANO y que nació el 11 de febrero de 1840 en la ciudad de Corrientes y falleció el 4 de enero de 1909. Su casamiento con JUAN GREGORIO PUJOL ROMERO solo ocupa un renglo en la biografía ese esta personalidad política. Este monumento funerario esta presidido por una figura del ARCÁNGEL MIGUEL, que con la trompeta que es el atributo que nos permite reconocerlo y que tiene en su mano convoca a la humanidad a hacer un inventario y evaluación de su existencia. Debajo del arcángel vemos una BÓVEDA que intenta reproducir y simbolizar la bóveda celestial y en frente, fuertemente neo clásico con sus COLUMNAS JÓNICAS, FRONTÓN Y TÍMPANO intenta decirnos que estamos frente a un espacio sagrado o especial, que se diferencia delf espacio secular. En ese sentido vemos los dos escalones que nos obligan a subir a esa dimensión. Los dos jarrones que custonian la puerta le da un toque de eclecticismo un tanto romántico.
RECURSO.
Juan Gregorio Pujol abogado. Político Argentino y gobernador de su provincia natal en el período comprendido entre 1852 y 1859.
Síntesis Bibliográfica
Hijo de María Francisca y el Don Marcelo Pujol, nació en Saladas el 27 de Noviembre de 1871. La Familia se trasladó a la ciudad capital, Corrientes, donde el niño Juan Gregorio aprendió las primeras letras con Fray José de la Quintana y el maestro en Artes Juan Paulino Cabral.
Hacia la década de 1830 fue enviado a Córdoba donde continuó sus estudios en el Colegio de Monserrat, para seguir después la Universidad formándose en la rama del Derecho. Egreso como Doctor en 1838. Se desempeñó como Docente, profesor de Latín y Filosofía. En 1841 viajo a Europa y en 1843 regresó a Provincia de Corrientes, donde se desempeño como ministro de Relaciones Exteriores y Guerra del general Joaquín Maradiaga. Por razón de salud se retira del ministerio en 1884.
Se casó con doña Josefa Vedoya de Pujol.
Redactor del periódico "El republicano " (1843-1844) opositor de Juan Manuel de Rosas.
En 1846, en compañía de otros personajes correntinos importantes, apoyados por el Gral. Paz intentan derrocar a Maradiaga, no logran su propósito debiendo emigrar al Paraguay. Mediante amnistía decretada ese mismo año regresa.
En 1850, luego de la derrota de Vences por Justo José de Urquiza se va al Brasil. En el Gobierno de Benjamín Virasoro, es designado Juez de la primera instancia en lo criminal, cargo al que renunció en 1851.
Urquiza lo convoca a formar parte del ejército Grande. Como ministro de gobierno asistió a la Batalla de Caseros y en 1852 participa en la redacción del Acuerdo de San Nicolás de los Arroyos con el que se decidió la reunión del Congreso en Santa Fe el cual llevara a cabo la sanción de la Constitución Nacional en 1853. Apoyó la Federalización de Buenos Aires.
Gobernador de Corrientes
Electo Gobernador de Corrientes asumió el 25 de agosto de 1852 para culminar el periodo de José Antonio Virasoro que había sido dispuesto, luego en diciembre de 1853, es electo gobernador interino; en este caso desarrolló el cargo con una intensa actividad, pendiente sobre todo a soslayar el papel de Buenos Aires como principal puerto comercial del País.
Conformó sus ministerios con importantes personalidades. No descuido su relación con los hombres intelectuales y políticos del país y del extranjero; prueba de ello es que quedó en los 10 volúmenes que constituye una parte de su archivo y que su hijo editó en 1911 bajo la denominación de Corrientes en la Organización Nacional.
Obras realizadas durante la gestión de gobierno
Juan Gregorio Pujol Continuó la línea de Virasoro, que había tomado serie de medidas proteccionistas, mantuvo el arancel aduanero que había fijado este último en el 50% sobre todo el tabaco y la miel, así como las tasas de licencia de comercio y navegación. Sin embargo tomo al mismo tiempo mediadas para fomentar la circulación; creo dos nuevos puertos sobre el rió Paraná – Empedrado y Yahapé – encomendó al ingeniero Nicolás Grondona un estudio sobre el riacho de Goya y ordenó su degrado a fin de facilitar el paso de embarcaciones de gran calado, he implemento una línea de vapores que lo unían los puertos de la provincia. La costa del río Uruguay – separado de su sección superior por el Salto Grande, de la inferior por los rápidos de Butui, y menos poblado – languideció en contrapartida. Para prevenirlo, hizo refundar el pueblo de Monte Caseros en terrenos de Virasoro, haciéndolo capital de un departamento de 2.750km 2. (1855)
Convencido de la necesidad de poblar – según el dictamen alberdiano-para gobernar, Pujol se adelantó a las mediadas de fomento de la inmigración en Argentina al proporcionar subsidios, ayudas y tierras a los inmigrantes que se afincasen a cultivar la tierra. Establece el primer Contrato de Colonización con el Dr. Augusto Brougnes en 1855 creándose la Colonia de San Juan, en la que se asentaron franceses y suizos, fue el más ambicioso de estos proyectos, que sin embargo debió abandonarse por falta de infraestructura.
No todas sus acciones pasaron sin oposición de la regiones vecinas; el arancel fijado a mediados de 1853 sobre los productos paraguayos destinado hacia el sur topó con la oposición del gobierno de Paraguay, cuyo presidente Carlos López denunció la medida y cerró sus puertos a los navíos correntinos. Las tratativas posteriores llevaron a que se derogaran ambos decretos y se restableciera la normal relación. La prosperidad siguió limitada sobre todo por falta de población, pero no menos de 90 comerciantes estaban radicados en el puerto de Corrientes hacia 1855, y entre las mercancías que llegaban a la capital provincial se contaban libros y maquinaria agrícola.
La lucha contra el caudillismo en la campaña fue uno de los problemas que debió enfrentar el gobierno, especialmente los reiterados levantamientos de Nicanor Molinas, que ejercía una gran influencia en el sur de la provincia y actuaba a favor de Urquiza. Para poner fin a esa situación y fortalecer su autoridad suprimió la Comandancia General de Campaña que desempeñaba Cáceres.
Política educativa
"El programa educacional de Pujol puede sintetizarse en las breves palabras que dirigiera desde Goya el 12 de agosto de 1854 el gobernador delegado don Manuel Antonio Ferre en respuesta a una consulta que le hiciera sobre el nombramiento de una maestra:" Quisiera ver las casa de familia de nuestro país convertidas en las escuelas de primeras letra de educación primaria"
Tras recabar informes de las autoridades locales, el 12 de Octubre de 1853 Pujol presentó una ley de Instrucción Primaria, la primera legislación educativa general sancionada en el país. El plan estableció una Escuela Normal en la capital correntina, donde formar preceptores y educadores para nutrir las escuelas departamentales. En una circular enviada a los Jueces de Paz se solicitó que los departamento enviaran tres jóvenes de 16 a 20 años para el ingreso en la Escuela Normal : " de aptitudes , buenas costumbres e hijos de familias honradas, siendo la pobreza una recomendación mas...." estableció la gratitud y obligatoriedad de la instrucción primaria, la exclusiva competencia del Estado para proporcionarla y el establecimiento de una escuela elemental de varones y una de mujeres en cada uno de los departamentos de la provincia.
Fomenta los estudios universitarios enviado becarios a Córdoba.
Cuatro años más tarde otra ley proyectada por Pujol creería un Conservatorio Musical y una Escuela de Dibujo. Llamó también al anciano naturalista Aimé Bonpland, que residía en las inmediaciones de la actual ciudad de Monte Caseros, para hacerse cargo del Museo de Ciencias Naturales creado al hoc y al que el sabio donara sus colecciones particulares. En 1858 dictó los reglamentos para la dirección e inspección de escuelas.
Otras obras de gobierno
Se sanciona la Primera Constitución Provincial. Proyecta y Organiza las Juntas Municipales, se escribe la primera ley de Municipalidades. Se realiza el primer censo de población en la Provincia (85.000 habitantes) y la Primera Carta Geográfica del Territorio Provincial el I Ingeniero Grondona levantara el plano topográfico de la capital. Comienza la construcción del Teatro vera.
Como hombre de ideas democráticas entendía que la mismas debían divulgarse y al efecto compró una imprenta que había introducido don José Alejandro Bernhein - De ella salieron impresos, ocupando un preferencial el periódico "La libre Navegación de los Ríos" (1853) que continuó bajo la denominación "El Comercio" (1854) y luego" La unión Argentina" (1860). En sus páginas es posible seguir el pensamiento político y económico de la época. Esta colección de periódicos y los valiosos registros oficiales, quien Pujol encargó al español Francisco Suárez, documentan su labor gubernamental.
Firma el decreto de 1854 que establece la libertad de los esclavos existentes
"Art. 1º Todos los amos y amas que tengan esclavos en esta capital concurrían desde el 1º de Junio próximo al Departamento de la Policía y se dé a los criados su carta de libertad bajo la forma y bajo los requisitos reglamentados...
Se crea la Policía de Campaña. Se adopta el Código Mercantil Español de 1829. Se proyecta la construcción del Templo de Itatí. El 21 de Agosto de 1856 se pone en circulación la primera estampilla postal del país diseñado por los franceses Coni y Pipet Cliss que organiza el servicio de Correos en la Provincia.
Distribuye ejemplares de Catecismo Político. Da existencia a la Sociedad de Beneficencia de Señoras en 1858. Se construyen plazas principales en toda la Provincia, da impulso al cultivo de la caña de azúcar y del algodón.
Al terminar su gestión como gobernador, decía en su mensaje a la Legislatura. "… después de haber tenido la especial honra de concurrir con mi poca inteligencia y mi débil brazo a la gran obra de la destrucción de la tiranía de veinte años, de haber asistido al importante acuerdo de San Nicolás de los Arroyos y trabajos preparatorios para la organización de la República, después de haber contribuido a la extinción del caudillaje en esta provincia, al establecimiento de las garantías y derechos del ciudadano, al arreglo de todos los ramos de la administración pública, promulgación y jura de la Constitución Provincial y últimamente, a la reintegración definitiva de la República, me separo Honorables Señores de la escena política, con la conciencia tranquila del hombre de bien y con la satisfacción inefable del patriota."
Logró la aprobación del Congreso correntino para disponer de un grupo de mil soldados al mando del comandante Ulpiano Lotero con doce piezas de bronce montadas para campaña, dos mil lanzas y otros elementos y municiones, además de una flotilla con infantería de desembarco, llegaran a Paraná. Este aporte acompañó el triunfo de Cepeda, el triunfo de la Nación sobre el localismo porteño. Triunfo que permitió el Pacto de la Unión que permitiera la concreción de la convención de 1860 en que se dedicó la incorporación del Estado de Buenos Aires a la Confederación Argentina.
Terminando su extenso periodo de gobierno de 1852 a 1859 fue electo Senador Nacional por la provincia de Corrientes junto con el Dr. Nicolás a Calvo. Amigo personal de Santiago Derqui, prefiere acompañarlo como Ministro del Interior.
Su Muerte
Murió en Buenos Aires, poco antes de que Derqui declarara a Buenos Aires en sedición y tras renuncia de Urquiza a prestarle apoyo. Este dinámico hombre de Estado, falleció joven, a los 44 años de edad, en la madrugada del día 18 de agosto de 1861, sus restos descansan en la Recoleta.