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martes, 15 de noviembre de 2022

"EN SU VOLUNTAD ESTÁ NUESTRA PAZ". Caminar por el Paraíso junto al Dante.

"EN SU VOLUNTAD ESTÁ NUESTRA PAZ". Caminar por el primer cielo del Paraíso junto al Dante.

Foto personal tomada el 14 de noviembre de 2018
A mi entender una de las principales características que hace muy especial y diferente a otros cementerios es el sentimiento de SERENIDAD. Es muy raro encontrar escenas dramáticas o de una tristeza inconsolable. Las y los dolientes muestran en general una sensación de una tristeza pacífica y de una aceptación del ciclo de la vida, aún en caso de niños o adolescente. La esperanza y la fe son alegorías que en forma reiterada crean un mensaje de espera de un tiempo mejor. También me llama la atención el nivel educativo y cultural que esta frase tomada de la Divina Comedia del Dante nos comunica.
RECURSO
“Y en su voluntad está nuestra paz:
ella es ese mar al que todo mueve
lo que ella crea y lo que hace la naturaleza” (Paraíso, c. III vv. 85-87)
Dando sus primeros pasos en el jardín feliz, en el Paraíso, Dante en el Primer Cielo, el de la Luna, se encuentra con los espíritus defectuosos, es decir, los que tienen el grado más bajo de bienaventuranza. Se balancean como transfigurados por la luz y encienden el deseo de Dante de conocerlos y saber algo sobre su condición.
En respuesta a este deseo -a través de la boca de Beatrice- nos enteramos de que los mismos espíritus están deseosos de hablarle al viajero sobre los reinos del otro mundo, para que pueda conocer sus historias y ser ayudado a cumplir, a través de su ejemplo, el camino hacia la última meta.
Entre éstos avanza un alma, que Dante no conoce a primera vista, transfigurada por la luz de la bienaventuranza. Soy Piccarda Donati. Una piadosa joven florentina, consagrada a Dios en un monasterio y arrancada de allí, por motivos políticos, por su hermano Corso y dada en matrimonio a Rosselino della Tosa, violento exponente de la facción de los güelfos negros. Se dice que Piccarda -conocido y estimado en vida por sus virtudes por el mismo Dante- apartada de su hábitat vocacional, enfermó y murió poco después.
Ahora está en el gozo de la bienaventuranza, porque por culpa de los demás no pudo cumplir sus votos. En esta canción, Dante también aprovecha para describir la estructura del Paraíso, preguntando a su interlocutora si ella no tenía el deseo de escalar otros cielos para estar más cerca de Dios. Cuando se le pregunta -diríamos "humano demasiado humano"- Piccarda sonríe. y le explica al poeta que la caridad de Dios es plena en el Paraíso en todas partes y que la bienaventuranza reside precisamente en la uniformidad entre el deseo de los bienaventurados y la voluntad de Dios, que es Dios mismo. Aquí hay una adhesión total entre la criatura y el Creador. Desde este punto de vista, los diversos cielos se presentan simplemente en beneficio del hombre que quiere comprender algo del Cielo, pero no en relación con la plenitud de la salvación compartida por todos los bienaventurados por igual,
El citado triplete representa, de algún modo, el ápice del discurso de Piccarda Donati, en el que exclama solemnemente que la verdadera paz está en la voluntad de Dios, es decir, en la total adhesión a su orden de amor. La voluntad de Dios es ese gran mar en el que todo se mueve, crea y produce todo. Comentando precisamente el primer verso de este triplete, Étienne Gilson escribe: " ningún teólogo alcanzará nunca mayor precisión”.
Para Dante ya está claro, como dirá, que el cielo es el Paraíso en todos los puntos y que la luz de Dios se irradia de muchas formas, pero esto no significa que haya discriminación. Todo está regulado por el amor y en la caridad no hay nada imperfecto ni ofensivo.
Si la vida de los bienaventurados se nutre de este amor, que es perfecta adhesión a la voluntad de Dios, Dante enseña a quienes todavía caminan por la tierra que el camino hacia la realización total sólo puede ser el del amor. Esta dimensión nos permite honrar en todo lo que sucede, más allá de una comprensión racional inmediata, una sabiduría superior y nos dispone -como invocan tantos Salmos del Antiguo Testamento- a meditar en los preceptos del Señor, o su voluntad, implícita en ellos. el curso del mundo y en los acontecimientos, pero explícita en la transmisión de la Ley, que encuentra cumplimiento y síntesis en los Mandamientos del amor (cf. Mt 22, 37-40; Mc 12,29-31; Lc 10,25- 26).
El amor, por tanto, no es algo sentimental, sino el esfuerzo por conocer y practicar la voluntad de Dios, fuera de él no hay paz. Por tanto, los deseos del hombre, si quieren tener un resultado feliz y no tóxico, no deben hacer otra cosa que alinearse con el orden moral que Dios ha escrito en el corazón de cada hombre y explicitado en sus Mandamientos. En otras palabras, esto purifica al hombre de la latente y siempre acuciante curvatio in seipsum , abriéndolo a los caminos de la trascendencia, en los que encuentra su verdadera esencia. Afuera, es muy difícil encontrar el amor.
Daniele Fazio




sábado, 26 de marzo de 2022

MARTÍN MARÍA BONEO. Un hipogeo y un jugador de ajedrez.

MARTÍN MARÍA BONEO. Un hipogeo y un jugador de ajedrez.

Fotos personales tomadas el 1º de marzo de 2022.
Una mirada curiosa puede extraer mucha información del más simple monumento funerario. Es solo cuestión de tiempo y de hacer algunas preguntas como para que esta obras comiencen a entregar sus misterios. En este caso una primer mirada nos hace ver aquello que en arquitectura se suele llamar "HIPOGEO", es decir una construcción que se encuentra bajo tierra, al igual que una cripta o los panteones funerarios de muchas religiones relacionadas con la tierra. Todo este monumento funerario estaría asentado sobre aquello que podemos considerar como un hipogeo. Sobre MARTÍN MARÍA BONEO CAMPS solo he podido averguar que nació aproximadamente en 1841 y falleción en la ciudad de Buenos Aires el 19 de abril de 1899. Una de las placas que acompaña esta obra está dedicada al Dr. GUILLERMO BONEO por sus amigos donde figura que falleció en el año 1961, y la otras esta consagrada a ALEJANDRO GUERRA BONEO un jóven talentoso y prometedor jugador de ajedrez, muerto muy jóven. Esta placa conmemorativo dice: "Alejandro Guerra Boneo +22 diciembre 1926. La Dirección y Personal de la Dirección Meteorológica. IN MEMORIA" y repite en forma total la escena de la figura que conduce a las almas a otra dimensión con los mismos detalles de otras placas similares dato que confirman que estas placas son de catálogo ya que solo se modifica el nombre y las fechas de la persona que se recuerda.
RECURSO.
ALEJANDRO GUERRA BONEO
Nació en 1896 ( no puedo encontrar más datos sobre la fecha exacta), hijo de Nicolas Guerra Stewart y Maria Teresa Boneo, casados el 30 de noviembre de 1896.

Guerra Boneo trabajó para el Ministerio de Agricultura en el Departamento de Metereologìa, que lo comisionó a las Islas Orcadas del Sur y a La Quiaca donde muere tràgicamente en un accidente automovilístico en 1926.
Sus restos ingresaron el 2 de enero de 1927 al cementerio de la Recoleta y fueron trasladados al de la Chacarita el 5 de marzo de 1954.
Respecto al estilo ajedrecistico de Alejandro, Guillermo Puigross en su libro "Brillantes partidas argentinas" comenta: "Su estilo romántico correspondía a la época que le toco actuar. Empleó recursos personales debido a la escasez de libros teóricos y por este motivo debiò ser un creador desde las primeras jugadas."
Quizás el logro máximo de Alejandro Guerra Boneo, fue cuando con solo 18 años, venció a Richard Reti en el torneo de Buenos Aires, el 7 de octubre de 1924. Esa fue la única derrota del GM Reti en el torneo.
"El Ajedrez Americano" a un año de su muerte lo recuerda en un artículo de 3 páginas. Allí se lo describe como uno de los más grandes promesas de aquellos años, un caballero que no tenía enemigos en el deporte, y un muchacho solidario y generoso. En esta misma nota Guerra Boneo comenta su victoria sobre Reti.





viernes, 11 de febrero de 2022

TERÁN GALLO. Un monumento funerario impecable

TERÁN GALLO. Un monumento funerario impecable.

Foto personal tomada el 16 de diciembre de 2021
Para consuelo de todos podemos ver este monumento en impecable estado ya que aparentemente ha sido recientemente restaurado. No tengo datos de la familia TERÁN GALLO y al no haber placas conmemorativas me siento perdido como para ubicar datos de la familia.
Comparto un breve párrafo de una Nueva Historia Argentina que nos ayuda a ubicar el período de oro de la Recoleta en el contexto histórico que también fue el período de oro económico del país.
RECURSO.
LA AVENTURA DEL ASCENSO SOCIAL.
La llegada de miles de personas de diferentes países europeos, aunque mayoritariamente de Italia y España, fue llamado Argentina aluvial o el período de la inmigración masiva. Aunque no se mantuvo en décadas posteriores, las posibilidades económicas que permitieron la "aventura del ascenso social" llevaron a algunos a evaluar esta etapa como la edad de oro, debido al vertiginoso crecimiento experimentado hacia fines del siglo pasado. Entre 1880 y 1916 se profundizaron las transformaciones iniciadas a mediados del siglo pasado y la Argentina adquirió los rasgos más perdurables que la colocaron entre las naciones más modernas entre los países latinoamericanos. (Página 11)


jueves, 16 de abril de 2020

PABLO NOGUÉS.

PABLO NOGUÉS.
En el mausoleo de la familia MATTALDI. Casado con María Elena Mattaldi Simón.

Foto personal tomada el 31 de enero de 2020.
En el mausoleo de la Familia Mattaldi también se encuentran los restos del Ingeniero PABLO NOGUES. El relato de su vida nos muestra que alguna vez la Argentina ha tenido funcionarios honestos y eficientes. El Arcángel Miguel con su trompeta llamando al juicio final y en la otra sostiene el libro en el cual están escritos los nombres de aquellos que por la honestidad de sus vidas merecen la eternidad.
RECURSO.
Pablo Nogués (Buenos Aires, 16 de septiembre de 1878 - 14 de enero de 1943) fue un ingeniero y administrador público argentino que dirigió varias reparticiones y empresas públicas de su país a principios del siglo XX. Su servicio al Estado abarcó los últimos gobiernos conservadores, los primeros gobiernos radicales y la llamada década infame.
Es especialmente célebre por su desempeño al frente de los Ferrocarriles del Estado por más de una década, desde 1932 hasta su muerte, lo que le valió ser calificado como un "caracterizado exponente del empresariado estatal" por el historiador Tulio Halperín Donghi y mencionado como "insustituible" por Félix Luna.
Formación y carrera académica
Nogués cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Buenos Aires y estudió ingeniería civil en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, graduándose con medalla de oro en 1901. Allí fue compañero de Agustín P. Justo, futuro presidente del país entre 1932 y 1938, con quien lo uniría una larga amistad.2​ Más tarde se desempeñó como profesor de Ferrocarriles y Tecnología en la misma facultad.
Antecedentes profesionales
Tras obtener el título de Ingeniero, Nogués comenzó a trabajar en el área de estudios hidráulicos del Ministerio de Agricultura. Como dependiente de ese ministerio fue enviado a Europa a gestionar la compra de los equipos que permitirían el descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia en 1907, dando inicio a la industria petrolera argentina. Posteriormente fue nombrado al frente de la Dirección General de Ferrocarriles, donde se desempeñó satisfactoriamente desde 1911 hasta 1918. Luego tuvo un breve paso por la Caja de Conversión.
En 1924 fue designado integrante del Consejo e ingeniero principal de la Administración General de Ferrocarriles del Estado. Sin embargo, pocos meses después el presidente Marcelo T. de Alvear lo nombró al frente de la Dirección General de Obras Sanitarias de la Nación, donde trabajó hasta la finalización del mandato del anterior, en 1928. En 1925, su "gestión rigurosa" consiguió contener el crecimiento de los gastos que se venía evidenciando y asegurar el incremento de los ingresos de Obras Sanitarias de la Nación a partir de la expansión de las redes de agua y saneamiento.4
Servicio en los Ferrocarriles del Estado
Pablo Nogués fue convocado al frente de la Administración General de Ferrocarriles del Estado (AGFE) por el presidente Agustín P. Justo apenas tras su asunción, en febrero de 1932.
Los Ferrocarriles del Estado se encontraban en una mala situación económica, con importantes déficit de explotación, y habían tenido una administración inestable durante los gobiernos radicales. ​ Nogués consiguió reorganizar las finanzas de la empresa e inició un ciclo de importante expansión y mejora en los servicios. Su fuerte carácter y amistad personal con Justo le habrían dado, además, un margen de autonomía en la conducción de la entidad con el que no contaron otros administradores. En 1934 presentó su renuncia aduciendo motivos de salud, que le fue rechazada por el Presidente.
Al asumir Nogués, la deuda con proveedores de los Ferrocarriles del Estado alcanzaba los 120 millones de pesos moneda nacional y el déficit de explotación los 8,1 millones. Ya en 1932 el déficit se redujo a 5,6 millones. En 1933 se logró un reducido superávit y un año más tarde la cifra alcanzaba los 4,8 millones. En el último año en que Nogués presidió Ferrocarriles del Estado, 1942, el superávit fue de 36,3 millones de pesos moneda nacional.
Distintas fuentes dan cuenta del acabado sentido de la profesionalidad de Pablo Nogués. Una vez alcanzada la rentabilidad, Nogués dispuso que todos los empleados de los Ferrocarriles del Estado cobraran una bonificación salarial como forma de participación en las utilidades. Por otro lado, se habría negado en forma tajante a permitir nombramientos políticos, con la frase "El único puesto disponible en la administración es el mío". Nogués recorría diariamente las instalaciones de los Ferrocarriles del Estado y comprobaba la calidad de sus servicios, controlando en forma periódica los boletines de tráfico.
Durante la administración de Nogués los Ferrocarriles del Estado tuvieron un rol activo de competencia con los ferrocarriles privados. En 1934 adquirieron el Tranvía a Vapor de Rafaela, el Ferrocarril Trasandino y el Ferrocarril Central del Chubut. Por su parte, en 1938 se firmó el convenio de explotación, luego perfeccionado en una compraventa, del Ferrocarril Central Córdoba (FCCC),10​ que permitió a los Ferrocarriles del Estado contar con un acceso propio a Buenos Aires y su puerto.1
La adquisición del FCCC consolidó el predominio estatal en líneas de trocha métrica. En la zona urbana del Gran Buenos Aires, actual línea Belgrano Norte, se emprendieron considerables mejoras en el servicio de pasajeros con el progresivo reemplazo de los trenes a vapor por cochemotores diésel de la firma húngara Ganz-Mávag.